¿OTRO GUARDIÁN PARA LA CIUDAD PERDIDA? LA LLEGADA DE AGUILERA CASADOS A SEPRAC

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 27 de enero de 2026
Cuernavaca recibe al enésimo relevo en la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC): Pablo Nivardo Aguilera Casados tomará las riendas de la seguridad pública municipal, reemplazando a Guillermo García Delgado.
Con una maestría en Política Criminal del Instituto Nacional de Ciencias Penales y una licenciatura en Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Aguilera llega respaldado por su experiencia en inteligencia en la extinta Policía Federal y en la Fiscalía de Veracruz. Su cercanía con Miguel Ángel Urrutia, titular de Seguridad en Morelos, se vende como la clave para una mejor coordinación.
Pero, ¿y ahora qué? ¿Será este el cambio que rompa el ciclo vicioso de violencia en nuestra capital, o solo otro parche temporal en una herida que no deja de sangrar?
Guillermo García Delgado, capitán retirado del Ejército, asumió el cargo en febrero de 2025 con promesas similares: fortalecer lazos institucionales y revertir la ola criminal. Sin embargo, su gestión no logró contener los malos resultados, con indicadores que siguieron apuntando al alza en delitos de alto impacto.
Cuernavaca, que alguna vez fue sinónimo de tranquilidad eterna, ha visto cómo la percepción de inseguridad se disparó, colocándola entre las cinco ciudades más peligrosas del país en 2025, con incrementos notables en violaciones y extorsiones.
He atestiguado decenas de estos relevos, y cada uno llega con fanfarria, pero la ciudad nunca deja de padecer: robos, homicidios y extorsiones siguen escalando, dejando a los ciudadanos en un estado de alerta perpetua.
¿Cuándo empezamos a perder nuestra ciudad? Los datos apuntan a un punto de inflexión alrededor de 2015, cuando las tasas de homicidios en México crecieron de forma dramática a nivel nacional, con Morelos no quedándose atrás. En el estado, la incidencia delictiva vio un aumento constante desde 2017-2018, impulsado por el crimen organizado y la violencia post-pandemia.
Para 2023, Morelos rompió récords negativos en feminicidios y homicidios dolosos, situándose en los primeros lugares nacionales. Cuernavaca, epicentro de esta crisis, vio cómo colonias antes seguras se convirtieron en focos rojos, reflejando una década de escalada que inició con la guerra contra el narco en los 2000, pero que se agudizó en la última década.
Estos cambios en SEPRAC parecen un eterno retorno: cada nuevo titular promete coordinación y resultados, pero la raíz del problema —falta de recursos, corrupción latente y penetración del crimen organizado— permanece intacta.
Aguilera Casados trae un perfil técnico y experiencia en inteligencia, lo cual podría ser una ventaja sobre perfiles más militares o políticos. Sin embargo, sin una estrategia integral que incluya prevención, inteligencia compartida real y depuración interna de las corporaciones, es difícil imaginar un giro sustancial.
Al final, los morelenses estamos cansados de titulares nuevos y promesas recicladas. La pregunta no es solo quién llega a SEPRAC, sino si alguien, alguna vez, tendrá el valor y el respaldo para atacar de fondo lo que ha convertido a Cuernavaca en una ciudad que ya no reconoce su propia historia de paz. Por ahora, solo queda observar: ¿será Aguilera el que marque la diferencia, o simplemente el siguiente nombre en la lista de relevos fallidos?
