Reforma Electoral: impacto en Morelos con ahorros del 25% y fin de los plurinominales en el Senado
La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, presentada por la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez, busca una transformación profunda en el sistema político mexicano centrada en la austeridad, la eficiencia y la eliminación de privilegios.
Aunque es una propuesta de alcance federal, sus consecuencias serán directas y significativas en Morelos, donde el gobierno estatal ha manifestado su apoyo total a la reforma.
En el plano económico, la reforma propone reducir hasta un 25% los gastos electorales a nivel nacional, lo que afectará al Instituto Nacional Electoral (INE), a los organismos públicos locales electorales (como el IMPEPAC en Morelos), al financiamiento de partidos y a los tribunales electorales. Para Morelos esto implica una disminución en el presupuesto del IMPEPAC, lo que permitirá una administración más eficiente de recursos, aunque también plantea retos para la organización de elecciones locales.
Se eliminarán duplicidades en funciones, se recortarán salarios y bonos de consejeros y altos funcionarios (limitándolos al salario de la presidenta), y se aplicarán topes estrictos al gasto de los congresos locales.
Uno de los cambios más relevantes es la eliminación de las senadurías plurinominales, reduciendo el Senado de 128 a 96 integrantes: 64 por mayoría relativa y 32 por primera minoría. En Morelos esto significa que el estado mantendrá sus tres senadores electos de forma directa (dos por mayoría y uno por minoría), sin posibilidad de obtener escaños adicionales mediante listas nacionales. Este ajuste fortalecería la competencia electoral en el territorio morelense, obligando a los candidatos a priorizar el voto local sobre las cuotas partidistas.
En la Cámara de Diputados se conservan los 500 legisladores federales, con 300 por mayoría relativa y 200 por representación proporcional, incluyendo ajustes para paridad de género y ocho escaños reservados para mexicanos en el exterior. Morelos, con sus cinco distritos electorales federales, verá una distribución más equilibrada de plurinominales, beneficiando potencialmente a candidatos con alta votación aunque no hayan ganado directamente su distrito, y facilitando la participación de morelenses en el extranjero.
A nivel municipal, la reforma establece un tope máximo de 15 regidores por ayuntamiento, ajustado según la población. En Morelos, con sus 36 municipios —muchos de ellos pequeños como Totolapan, Huitzilac o Amacuzac—, esta medida reducirá el tamaño de varios cabildos, generando ahorros importantes en gasto corriente, aunque podría limitar la diversidad en la toma de decisiones locales.
Se impulsará el uso de tecnología para la fiscalización de recursos, prohibiendo donativos en efectivo y exigiendo transacciones bancarias, lo que fortalecerá la vigilancia del IMPEPAC y reducirá riesgos de corrupción en campañas municipales.
Otros puntos clave incluyen la reducción del tiempo de spots en radio y televisión (de 48 a 35 minutos), la eliminación de los programas preliminares de resultados para agilizar los conteos distritales, y la extensión de mecanismos de democracia participativa (referendos, revocación de mandato) a elecciones locales.
En Morelos esto abre la posibilidad de consultas populares en temas estatales relevantes como el agua, el desarrollo urbano o la seguridad.
Además, se prohíbe el nepotismo en cargos públicos, se elimina la reelección a partir de 2030 y se regula el uso de inteligencia artificial en campañas, exigiendo etiquetado claro para combatir la desinformación.
El gobierno de Morelos, encabezado por la gobernadora Margarita González Saravia, ha participado activamente en la construcción de esta reforma y la respalda como un avance hacia la austeridad republicana y la equidad electoral. Sin embargo, algunos analistas locales señalan la necesidad de un debate amplio y transparente para evitar controversias y garantizar que los cambios fortalezcan —y no debiliten— la pluralidad política en el estado.
Con esta iniciativa, las elecciones de 2027 en Morelos podrían realizarse bajo un esquema más austero, eficiente y enfocado en la representación directa, en un contexto donde temas como la seguridad, los programas sociales y la gestión del agua siguen siendo prioritarios para la población.
