Stellantis anuncia suspensión temporal de producción de automóviles en el Estado de México y Coahuila, debido a los aranceles de Trump
Stellantis, la empresa automotriz multinacional formada por la fusión de Fiat Chrysler Automobiles y el Grupo PSA, anunció una suspensión temporal de producción en su planta de Toluca, Estado de México, a partir del 7 de abril de 2025.
Esta decisión responde a los aranceles del 25% sobre vehículos importados impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que entraron en vigor el 3 de abril de 2025. La medida no implica un cierre definitivo, sino una pausa estratégica para ajustar operaciones ante las nuevas condiciones comerciales que afectan la exportación de vehículos desde México hacia el mercado estadounidense.
La planta de Toluca, conocida por producir modelos como el Jeep Compass y el Jeep Wagoneer S, es una de las tres instalaciones de Stellantis en México, junto con dos en Saltillo, Coahuila, dedicadas a camionetas Ram y motores.
Además de la suspensión en Toluca, la compañía también detendrá temporalmente la producción en su planta de Windsor, Canadá, durante las semanas del 7 y 14 de abril, con planes de reanudar actividades el 21 de abril. Estas acciones reflejan el impacto inmediato de las políticas arancelarias en la industria automotriz norteamericana, que depende en gran medida de la integración regional para su cadena de suministro.
Aunque Stellantis no ha indicado planes de cierres permanentes en México, la incertidumbre generada por los aranceles podría llevar a ajustes a largo plazo en su estrategia de producción.
México, un importante centro de manufactura automotriz gracias a su mano de obra competitiva y acuerdos comerciales, enfrenta ahora retos significativos para mantener su posición en el mercado global.
La pausa en Toluca es un recordatorio de cómo las decisiones políticas en un país pueden reverberar en las economías vecinas, afectando empleos y producción en la región.