Temporada seca 2026 en Morelos: más calor que en 2025, pero con base hídrica recuperada
La temporada seca o de estiaje en Morelos ya está en marcha desde finales de 2025 y se extenderá hasta mayo o junio próximos, con su fase más intensa entre marzo y mayo, coincidiendo con el aumento progresivo de temperaturas tras el equinoccio de primavera (20 de marzo).
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el 2026 se perfila como un año más cálido en el centro del país, incluyendo Morelos, en comparación con 2025. Las temperaturas máximas en zonas bajas podrían superar consistentemente los 30-35 °C durante marzo-mayo, con picos más altos en abril y mayo, y ambiente cálido por las tardes incluso en febrero.
En contraste, 2025 tuvo una recuperación notable gracias a lluvias intensas, pero las proyecciones indican un incremento térmico para este año, influenciado por la transición de La Niña (que persiste débilmente hasta marzo-abril) hacia condiciones neutras o posiblemente El Niño más adelante.
Sin embargo, la buena noticia es que Morelos inicia esta temporada seca con una base hídrica significativamente recuperada. El Monitor de Sequía en México, actualizado al 15 de enero de 2026, reporta que solo el 7.4% del territorio nacional presenta sequía de moderada a excepcional —el nivel más bajo en seis años—. Morelos, junto con entidades como el Estado de México, Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala y otras del centro, se encuentra libre de sequía o con afectaciones mínimas (categorías D0 o inferiores). Más de 2,168 municipios en 13 estados están sin sequía alguna, y regiones centrales como el Valle de México y Morelos se beneficiaron de las lluvias abundantes de 2025, que dejaron presas y acuíferos en niveles altos al cierre del año pasado (reportes previos indicaban hasta 85-90% en algunas presas morelenses).
¿Qué esperar en los próximos meses?
Lluvias: Por debajo del promedio en el primer trimestre (enero-marzo), con predominio de condiciones secas y cielos parcialmente nublados. Lluvias aisladas podrían ocurrir por frentes fríos residuales (como el actual en febrero), pero el estiaje se intensificará hacia abril-mayo.
Temperaturas: Mínimas frescas a frías (0-5 °C) en zonas serranas durante madrugadas, pero máximas elevadas (30-35 °C o más) en valles y zonas bajas, incrementando el riesgo de olas de calor primaverales.
Impactos potenciales: Aunque la base es sólida, el mayor calor podría acelerar la evaporación y el consumo de agua en agricultura (maíz, caña, hortalizas) y uso urbano. Se recomienda monitoreo constante de niveles en presas y ríos por parte de la Comisión Estatal del Agua (CEAGUA), que ya revisa planes hídricos 2026 con municipios para priorizar obras y eficiencia.
En resumen, aunque el calor será más pronunciado que en 2025, la recuperación hídrica de los últimos meses posiciona a Morelos en una situación mucho más favorable para enfrentar la temporada seca 2026. Autoridades recomiendan el uso racional del agua, preparación en el campo y seguimiento de actualizaciones del SMN y Conagua para evitar sorpresas.
