NO ME QUEDA DUDA: OMAR GARCÍA HARFUCH LLEGARÁ
OPINIÓN
Por Gildo Garza
Martes 24 de febrero de 2026
Las groserías, el ataque coordinado y la campaña de desprecio que le lanzan funcionarios obradoristas —y la secta del “bienestar”— no hacen más que confirmar una cosa: lo ven como el rival real, el hombre que puede destronar a la basura política que Morena recicló y encumbró.
Porque cuando el poder se siente cómodo, ignora.
Pero cuando el poder se siente amenazado, muerde.
Y aquí se nota el coraje: desde dependencias civiles, desde operadores del gobierno, desde la grilla que vive de la mentira.
En SEDENA se percibe una tensión abierta; en Marina, menos. Y en Gobernación y ciertos grupos del aparato federal, el mensaje es clarísimo: no lo quieren cerca del timón, porque su llegada implicaría cortar privilegios, romper pactos y desmontar la protección política que ha permitido que la narcopolítica se infiltre, se normalice y se administre.
Que digan lo que quieran.
Los ataques no lo minimizan: lo colocan. Si el sistema lo insulta tanto, es porque sabe que Omar trae algo que ellos no pueden controlar: poder real, capacidad operativa, alianzas internacionales y una ruta que, si se concreta, podría empezar a errar la narcopolítica y devolverle luz a un país que ya se cansó de vivir entre sombras. Y cuando el país está harto, lo inevitable no se discute: llega.
No me queda duda: @OHarfuch llegará…
— Gildo Garza (@GildoGarzaMx) February 24, 2026
Las groserías, el ataque coordinado y la campaña de desprecio que le lanzan funcionarios obradoristas —y la secta del “bienestar”— no hacen más que confirmar una cosa: lo ven como el rival real, el hombre que puede destronar a la basura… pic.twitter.com/FM20TpO1Xr
