EN ESPERA DE LA VERDAD, CON EL ECO DE LA PROTESTA
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 3 de marzo de 2026
La incertidumbre sigue pesando sobre Morelos tras el hallazgo de un cuerpo sin vida en la zona boscosa de Chamilpa, al norte de la ciudad, durante las labores de búsqueda del megaoperativo interinstitucional. La Fiscalía General del Estado realiza en estos momentos las diligencias periciales para determinar identidad, causa de muerte y temporalidad del fallecimiento. La institución no ha informado si se trata de Kimberly Jocelin Ramos Beltrán.
Mientras no exista una confirmación oficial, especular o adelantar nombres es irresponsable y una falta de respeto hacia la familia, los amigos y la comunidad que ha vivido estos días en agonía.
El caso que mantiene en vilo a Morelos es el de Kimberly, estudiante de 18 años de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), reportada como desaparecida el 20 de febrero tras salir de su hogar rumbo al campus Chamilpa.
Desde entonces, la Fiscalía activó protocolos de búsqueda, agotó líneas de investigación y sostuvo reuniones con cercanos. Se cumplimentó una orden de aprehensión contra una persona por probable participación en desaparición cometida por particulares, y se impuso prisión preventiva. Estos pasos muestran que las autoridades no han detenido el trabajo, pero la sociedad exige respuestas claras y rápidas.
La respuesta estudiantil ha sido contundente: protestas, toma de la Rectoría, marchas exigiendo justicia y seguridad. La UAEM activó su “Código Rojo” y suspendió clases presenciales, reflejando el impacto profundo en la vida diaria de miles de alumnos.
Hoy, martes 3 de marzo, las propias autoridades universitarias se sumarán a una marcha pacífica de protesta por este delicado asunto. El contingente partirá a las 7:45 horas desde avenida Morelos sur, frente a las oficinas del SAPAC, en Cuernavaca. Es un gesto simbólico de unidad: la institución, junto a estudiantes, familiares y ciudadanos, reclama no solo claridad en este caso, sino medidas reales para prevenir que ninguna joven más desaparezca en los alrededores de su propia universidad.
Morelos enfrenta una crisis que golpea especialmente a mujeres y jóvenes. Detrás de cada desaparición hay una vida truncada, familias destrozadas y una comunidad que clama por prevención estructural, no solo reacción ante la tragedia.
En La Crónica de Morelos hemos seguido de cerca los mensajes de búsqueda, las vigilias y las demandas colectivas. Hoy apelamos a la prudencia: esperemos los resultados periciales con respeto. Apoyemos a la familia con empatía, sin rumores. Y exijamos a las autoridades —estatales y universitarias— transparencia, justicia y cambios profundos.
Si alguien tiene información útil, acérquese a la Fiscalía. Cuando llegue la verdad oficial, nos permitirá honrar la memoria y seguir luchando. Por ahora, en esta espera dolorosa, recordemos que cada nombre representa una vida que merece dignidad y protección. La marcha de hoy es un recordatorio vivo: las mujeres de Morelos no están solas, y la exigencia continúa.
IMAGEN PRINCIPAL: MARGARITO PÉREZ RETANA
