FEMINICIDIO DE KIMBERLY EN LA UAEM: CRISIS DE INSEGURIDAD, RABIA ESTUDIANTIL Y CLAMOR POR LA DESTITUCIÓN DE LA RECTORA
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Miércoles 4 de marzo de 2026
El evidente feminicidio de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, estudiante de 18 años de la Facultad de Contaduría de la UAEM, desató una profunda crisis en la universidad y en Cuernavaca. La joven desapareció el 20 de febrero de 2026 tras ingresar al campus Chamilpa, y su cuerpo sin vida fue localizado el lunes 2 de marzo en una zona boscosa de Chamilpa, al norte de la capital morelense.
La Fiscalía General del Estado confirmó la identidad y clasificó el caso como feminicidio, con un detenido —un estudiante cercano a ella— y la investigación abierta sobre posibles cómplices. Este trágico suceso visibilizó la vulnerabilidad de las estudiantes y la inseguridad persistente en las instalaciones universitarias.
Las movilizaciones estudiantiles, que se intensificaron desde el hallazgo, continuarán este miércoles con demandas claras de justicia y cambios estructurales.
Este martes, cientos de alumnos marcharon por el centro de Cuernavaca y tomaron instalaciones de la UAEM, enarbolando consignas como “Justicia para Kimberly” y “Ni una menos”. Un sector radicalizado vandalizó el Palacio de Gobierno con pintas y daños, lo que evidencia la frustración acumulada. La comunidad universitaria exige no solo esclarecimiento del crimen, sino medidas inmediatas contra la inseguridad que ha cobrado vidas y generado miedo en el campus.
Un punto central de las protestas es la exigencia de destitución de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández. Los manifestantes la acusan de omisión, falta de sensibilidad y tardanza en entregar evidencias como videos de vigilancia del campus, lo que habría retrasado la investigación. Aunque la rectora participó en una marcha y entregó respuestas a un pliego petitorio, el diálogo con los grupos más críticos fracasó, profundizando la división entre un contingente oficial y el estudiantil radical. Esta crisis de liderazgo agrava la ya deteriorada imagen institucional.
La UAEM enfrenta una pésima percepción pública por la inseguridad crónica en sus campus, exacerbada por este feminicidio y otros incidentes previos. La institución ha solicitado al gobierno estatal más recursos para reforzar la seguridad, pero las respuestas han sido insuficientes ante una problemática que incluye desapariciones y violencia de género. El caso de Kimberly se suma a una cadena de eventos que han puesto en evidencia fallas sistémicas en la protección de la comunidad universitaria. Debo agregar la existencia de pésimos asesores en el círculo cercano de Viridiana León Hernández.
La crisis actual se enmarca en un contexto más amplio de conflictividad en Morelos, con desapariciones que han provocado bloqueos viales graves —como el de este martes en el Paso Exprés por familiares de dos jóvenes desaparecidos— y operativos de seguridad como la “Operación Enjambre” en Amacuzac, que resultó en detenciones de funcionarios municipales por extorsión.
El descontento estudiantil amenaza con prolongar las protestas y radicalizarlas si no hay respuestas concretas de las autoridades universitarias y estatales.
