KIMBERLY: INDIGNACIÓN GENERALIZADA

PERSPECTIVA
Por Marcos Pineda Godoy
Miércoles 4 de marzo de 2026
Un reclamo, muy fuerte y justificado, ha traspasado las fronteras morelenses. Once días de búsqueda, varios de manifestaciones y protestas, culminaron con la confirmación del hallazgo del cuerpo sin vida de Kimberly Joselín Ramos Beltrán. Pero esto no ha terminado.
Las autoridades, tanto del gobierno como de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), se han comprometido a no dejar este feminicidio en la impunidad, a que haya justicia para Kimberly y esclarecer los hechos en su totalidad. Ese compromiso no basta. Apenas equivale a cumplir con su responsabilidad. No hay nada que aplaudirles y sí mucho que exigirles.
Ni la crisis, ni las exigencias, subrayamos, perfectamente fundamentadas, llegaron a su final. Al contrario. Aunque hay un joven detenido y bajo investigación, presuntamente relacionado con los hechos, la comunidad universitaria, las colectivas feministas y la sociedad en general han tomado este brutal suceso como un golpe generalizado, un dolor que se ensaña con todas y todos, sean estudiantes o no, jóvenes o adultos.
Señalan, sin dudar, a las autoridades y exigen, por principio, la destitución de la rectora de la UAEM, Viridiana Aydeé León Hernández, quien, ya, deje usted, su incapacidad para resolver los problemas financieros de la institución, como lo había prometido en su campaña para llegar al cargo, se negó a leer la respuesta oficial al pliego petitorio ante los estudiantes congregados. Prefirió salir a toda prisa, dando la impresión de huida, eso sí, en un Tesla, cuya imagen ya circula en redes sociales.
Haberse encontrado el cuerpo de Kimberly en las inmediaciones de la propia institución universitaria complica todavía más los cuestionamientos hacia la rectora, pues la autonomía constitucional de la UAEM la hace directamente responsable de la seguridad al interior de los campus universitarios. Las amenazas de huelga por falta de pago, en tiempo y forma, de sueldos y prestaciones, palidecen ante la inminencia de un movimiento universitario que exige seguridad y denuncia la indolencia de sus autoridades.
Ayer no hubo una marcha en Cuernavaca, sino dos bloques diferentes. Uno, compuesto por participantes vestidos mayormente de blanco, convocados y encabezados por Viridiana León, podríamos decir que fueron los institucionales. Y el otro, mayormente de negro y en muchos casos cubiertos de sus caras, por temor a represalias, fueron los que corearon, exigiendo su renuncia o destitución.
El momento resulta clave. A cinco días del 8 de marzo. De no presentar planes para acciones concretas y eficaces, la molestia se volverá encono. Quizá hasta movimiento social. El feminicidio de Kimberly no será un número más. La indignación es generalizada.
Y PARA INICIADOS:
De nuevo, la presidenta, Claudia Sheinbaum, aplazó el envió de su iniciativa de reforma electoral al Congreso de la Unión. La expectativa de que pudiera ser aprobada en los términos en que la entregue son cada vez menores. Siguen las discusiones sobre un texto que ni siquiera sabemos bien qué contiene. Eso sí, ya tienen a quien echar la culpa si fracasa. No la oposición, porque no ha sido ni tomada en cuenta, sino a sus propios aliados. PT y Verde pueden ser héroes o villanos, depende de la perspectiva.
La información es PODER!!!
