POR ALGÚN LADO HABÍA QUE COMENZAR: EL TRANSPORTE PÚBLICO ELÉCTRICO LLEGA A CUERNAVACA

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 17 de abril de 2026
Por algún lado había que comenzar. Y ese lado, por fin, es Cuernavaca. Este jueves 16 de abril, cuatro unidades eléctricas silenciosas y con Wi-Fi gratuito iniciaron un programa piloto de 30 días que podría marcar el adiós definitivo a las viejas “chatarras rodantes” que durante décadas han ensuciado el aire, atormentado los oídos y avergonzado a la capital morelense. No es una revolución completa, pero es el primer paso concreto que tanto habíamos reclamado.
En columnas anteriores he recordado cómo desde 1982, con Lauro Ortega, se intentó municipalizar el servicio y cómo los poderosos líderes del gremio bloquearon cualquier cambio real. Surgieron las 20 rutas actuales, las concesiones se multiplicaron sin control y el pulpo camionero siguió dominando. En Cuautla, Jojutla y Zacatepec pasó lo mismo. Siempre los mismos intereses económicos y políticos por encima del bienestar ciudadano.
Lo mismo ocurrió con la central camionera prometida una y otra vez y nunca construida, como relaté en otra columna. Décadas de promesas, sexenios enteros perdidos y el centro de la ciudad convertido en terminal improvisada porque las empresas priorizaron sus ganancias antes que el orden y la modernidad. Esa es la historia que hemos vivido: parálisis disfrazada de tradición.
Pero la modernidad es inevitable. No se detiene por convenios, por liderazgos eternos ni por inercias políticas. Los vehículos eléctricos que hoy circulan por Plan de Ayala, La Carolina y Altavista demuestran que es posible un transporte silencioso, sin emisiones y conectado.
La tarifa se mantiene igual durante la prueba, y si los resultados son positivos —eficiencia energética, aceptación ciudadana y comportamiento en nuestras pendientes— la flota crecerá. No hay marcha atrás.
Por algún lado había que comenzar. Y Cuernavaca, por una vez, ha comenzado. Ahora corresponde a las autoridades, transportistas y usuarios empujar para que este piloto no sea flor de un día, sino el inicio real de la transformación que Morelos merece. El futuro eléctrico no es una opción; es la única ruta sensata. Y ya está rodando por nuestras calles. Obvio, será vital un plan de reordenamiento en el complicado tráfico vehicular.
