¡Llamen a López-Gatell! México no está exento del hantavirus: el agente patógeno circula en roedores silvestres
Presencia real: Diversos estudios han demostrado que roedores silvestres en distintas regiones de México portan el virus. Sin embargo, la falta de pruebas diagnósticas específicas hace que muchos casos humanos se confundan con influenza, dengue u otras enfermedades respiratorias.
Zonas de riesgo: El principal peligro se concentra en áreas rurales y en el manejo de espacios cerrados como bodegas, cabañas, graneros o casas abandonadas donde habitan roedores silvestres.
Forma de transmisión: El contagio ocurre al inhalar aerosoles generados por la orina, heces o saliva de roedores infectados. No se transmite de persona a persona, salvo en variantes muy específicas reportadas en Sudamérica (no circulantes en México).
Medidas preventivas recomendadas:
Evitar el contacto directo con roedores.
Ventilar adecuadamente los espacios cerrados antes de entrar.
Limpiar superficies con solución de agua clorada o desinfectantes.
Nunca barrer en seco ni levantar polvo en áreas con posibles excrementos de roedores, ya que esto puede aerosolizar el virus.
En resumen, aunque no existe una alerta epidemiológica masiva, el hantavirus forma parte de la fauna viral silvestre de México. La prevención sigue siendo la mejor herramienta: limpieza cuidadosa, ventilación y evitar el contacto con roedores son suficientes para reducir significativamente el riesgo.