EL “GANAN LO SUFICIENTE” QUE DESNUDA LA PRECARIEDAD DEL TRANSPORTE EN MORELOS

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 15 de mayo de 2026
Los operadores del transporte público de Cuernavaca y Morelos siguen siendo los grandes olvidados del sistema. Jornadas de 12 a 14 horas, unidades en condiciones lamentables, cuotas diarias que asfixian y, sobre todo, la ausencia total de seguridad social: ni IMSS, ni Infonavit, ni Afore, ni vacaciones, ni aguinaldo. Décadas de promesas vacías cada vez que piden aumento de tarifa. Y ahora, con el pasaje subiendo a 13 pesos, vuelve la misma historia: “voto de confianza”, “modernización” y “capacitación”. Palabras que ya nadie cree.
El colmo del cinismo lo puso Dagoberto Rivera Jaimes, presidente de la FAT. Ante la exigencia de prestaciones laborales básicas, respondió con frialdad que los choferes “ganan lo suficiente” como para resolver ellos mismos su seguridad social. Un descaro que ignora la realidad: la mayoría de los operadores son “hombre-camión” que terminan pagando de su bolsillo gasolina, refacciones y mantenimiento, mientras los verdaderos dueños de las concesiones acumulan flotillas y poder. Rivera, dirigente eterno, repite el libreto que ha funcionado durante años: bloqueos, presiones y luego un nuevo ajuste al bolsillo de los usuarios.
Mientras tanto, los líderes viajan en camionetas de lujo y negocian en oficinas con aire acondicionado. Los choferes, en cambio, enfrentan diariamente el riesgo, el maltrato de pasajeros hartos y la incertidumbre de no tener un solo derecho laboral formal. El subsidio a adultos mayores, estudiantes y personas con discapacidad se convierte en otro pretexto para pedir “beneficio de la duda”, pero nunca en una verdadera rendición de cuentas sobre dónde terminan los recursos.
Es momento de que las autoridades dejen de ser cómplices pasivos. Exigir nóminas reales, afiliación al IMSS y un plan de modernización verificable no es un capricho: es justicia mínima para quienes mueven a la ciudad todos los días. Los morelenses ya estamos cansados de financiar con nuestro pasaje el mismo circo de siempre. Los operadores merecen dignidad, no más frases cínicas desde la comodidad del liderazgo vitalicio.
