MARGARITA GONZÁLEZ: TEMPLADA EN EL FUEGO DE LA ADVERSIDAD
OPINIÓN
Por Guillermo Cinta Flores
Martes 26 de mayo de 2026
La gobernadora Margarita González Saravia no habla por hablar cuando afirma que “no me asustan los trancazos”. En Oaxtepec, al firmar el convenio con el IMSS para los cañeros, dejó clara su determinación: gobernar Morelos no es ver los toros desde la barrera, sino montarlos aunque embistan. Su mensaje es directo y sin adornos: enfrentará los desafíos de la seguridad y la gobernabilidad con la misma firmeza con la que ha respaldado al sector azucarero, pilar económico de miles de familias morelenses. La coordinación con el Gobierno Federal, dijo, sigue siendo la vía para recuperar la paz.
Pero esa fortaleza no surge de la nada. Durante gran parte de su vida, Margarita se curtió en las trincheras más duras de la política mexicana. Al lado de Heberto Castillo, apoyó la fundación del Partido Mexicano de los Trabajadores en épocas en las que ser de izquierda significaba enfrentar al poder en turno con todas sus armas: espionaje, ataques mediáticos feroces, presiones directas y hasta amenazas veladas. Vivió en carne propia la insidia de los gobernantes, las mentiras sistemáticas y la grilla sin escrúpulos que caracteriza a un oficio donde la traición y las componendas son moneda corriente.
Conoce, como pocos, las bajezas humanas que afloran cuando el poder se siente amenazado. Experimentó las traiciones de quienes, tras prometer lealtad a las causas sociales, terminaban negociando con los mismos que reprimían a los luchadores. Esa escuela de golpes bajos, lejos de quebrarla, la endureció. Por eso hoy, desde la responsabilidad del Ejecutivo estatal, no se amedrenta ante los retos. Sabe que la política no regala nada y que solo quienes han atravesado el fango pueden caminar con paso firme sin dejarse contaminar. Algún día le escuchó decir a don Lauro Ortega Martínez, gobernador de Morelos en el sexenio 1982-1988: “Quien se mete a la política debe tener resistencia política”.
En ese sentido, su discurso trasciende el acto protocolario con los cañeros. Es la declaración de una mujer que ha visto lo peor de la actividad política y, aun así, elige apostar por la paz y el desarrollo de Morelos. En tiempos donde abundan las voces que solo critican desde la comodidad, la trayectoria de Margarita González Saravia recuerda que la verdadera resiliencia se forja en la adversidad y que gobernar con experiencia real marca la diferencia entre resistir y avanzar.
