DESLINDE OPORTUNO: MORELOS REAFIRMA CERO IMPUNIDAD ANTE LA DETENCIÓN DEL ALCALDE DE CUAUTLA
OPINIÓN
Por Guillermo Cinta Flores
Sábado 30 de mayo de 2026
La detención de Jesús Corona Damián, presidente municipal de Cuautla, este sábado como parte del Operativo Enjambre, representa un punto de inflexión en la estrategia de seguridad en Morelos. El mensaje difundido por el Gobierno estatal, que reconoce el trabajo coordinado de las instituciones federales encabezadas por el secretario Omar García Harfuch, no es mera formalidad: es un deslinde claro y necesario frente a las críticas que han rodeado la reacción inicial de la gobernadora Margarita González Saravia.
En el comunicado se reitera la disposición a colaborar con las autoridades competentes, el compromiso con la legalidad, la seguridad y la construcción de paz en los 36 municipios. Se vincula directamente la acción con la estrategia “Morelos por la Seguridad” y se enfatiza el combate a la corrupción, el fortalecimiento del Estado de derecho y la política de cero impunidad.
Estas palabras llegan en un momento en que los vacíos informativos habían sido aprovechados para proyectar una supuesta incomodidad o distancia tibia de la mandataria respecto al operativo federal. Nada más alejado de la realidad operativa, pero el silencio o la tardanza en posicionarse permitió que los detractores llenaran el espacio con narrativas tendenciosas.
La Mesa de Construcción de Paz y Seguridad, que integra a representantes estatales, federales (Guardia Nacional, Sedena, CNI, entre otros) y de procuración de justicia, es el espacio natural de coordinación. Sin embargo, la firma institucional no exime al Gobierno de Morelos de marcar diferencias cuando un alcalde es señalado y detenido por presuntos vínculos con la delincuencia organizada. El mensaje de hoy lo hace explícito: el Ejecutivo estatal no protege a nadie y respalda las acciones que limpian las instituciones. Esto alinea con las declaraciones previas de la gobernadora de que “no se protegerá a nadie”, independientemente del partido o cercanía.
NUEVO MODELO DE GOBERNANZA EN CUAUTLA
Paralelamente, la gobernadora ha sido consistente en impulsar un nuevo modelo de gobernanza en Cuautla. Desde la designación de la síndica en funciones como alcaldesa interina, pasando por los nuevos mecanismos operativos en materia de seguridad y los nombramientos recientes en áreas clave del ayuntamiento, se busca romper con prácticas que, según las investigaciones, permitieron la infiltración. La limpieza en el cabildo —incluyendo la salida de funcionarios que abandonaron sus cargos tras el operativo— refuerza esta línea. No se trata solo de reaccionar a una detención, sino de construir gobernabilidad real sobre bases distintas: transparencia, exámenes de control de confianza y coordinación estrecha con el nivel federal.
Los críticos han intentado capitalizar los tiempos de respuesta para golpear a Margarita González Saravia, sugiriendo fisuras entre el gobierno estatal y el federal. El comunicado de hoy desmonta esa narrativa. Reconoce el liderazgo de García Harfuch y enmarca la detención como un fortalecimiento de la estrategia estatal. Es política inteligente: deslindarse de la corrupción sin confrontar al Gobierno federal, al tiempo que se proyecta unidad en el combate a la impunidad.
Morelos vive un momento delicado, pero también de oportunidad. Operativos como Enjambre, combinados con una estrategia local proactiva como “Morelos por la Seguridad”, pueden consolidar un antes y un después. La gobernadora tiene en sus manos convertir las críticas en combustible para acelerar la transformación: mayor presencia territorial, auditorías profundas y un mensaje inequívoco a la ciudadanía de que las instituciones se depuran desde dentro.
El deslinde no es debilidad; es madurez institucional. Hoy, con la detención de Corona Damián, Morelos da un paso más hacia la paz que tanto reclama. Queda por ver si los hechos continúan respaldando las palabras. La expectativa ciudadana es alta, y con razón.
