INE pone lupa a candidatos: Impepac Morelos advierte: los partidos deben responder por quienes postulan
El riesgo de que la delincuencia organizada intente infiltrarse en las elecciones de 2027 dejó de ser solamente una advertencia para convertirse en un asunto institucional. El Instituto Nacional Electoral instaló este lunes la Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas, que coordinará la revisión de perfiles con apoyo de instancias como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Fiscalía General de la República, Centro Nacional de Inteligencia, Unidad de Inteligencia Financiera, SAT y Comisión Nacional Bancaria y de Valores. El mecanismo pretende detectar posibles riesgos relacionados con narcotráfico, delincuencia organizada y corrupción antes de que determinados perfiles lleguen a las boletas.
El asunto adquiere especial relevancia en Morelos, donde la presidenta del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac), Mireya Gally Jordá, ha insistido en que corresponde a los partidos políticos revisar cuidadosamente a las personas que pretenden postular. La autoridad electoral local ha exhortado a los institutos políticos a evitar candidatos con posibles vínculos con la delincuencia organizada, pero ha dejado clara una diferencia fundamental: el Impepac organiza y vigila el proceso electoral; no es una fiscalía ni una instancia de investigación criminal. De ahí que la responsabilidad inicial recaiga en los partidos al seleccionar y registrar a quienes llevarán sus siglas a las urnas.
La nueva comisión del INE funciona bajo una lógica semejante. No investigará directamente a los aspirantes ni determinará por sí misma su elegibilidad; servirá como enlace con las dependencias que sí poseen información de seguridad, inteligencia, procuración de justicia y movimientos financieros. Además, la revisión será voluntaria: los partidos y candidaturas independientes podrán proporcionar los nombres de precandidatos, candidatos y suplentes que acepten someterse al procedimiento y, si las autoridades detectan un riesgo razonable, la decisión final de mantener o retirar la postulación seguirá correspondiendo al partido.
Para Morelos, el mecanismo adquiere una dimensión particular rumbo al 6 de junio de 2027, cuando estarán en disputa diputaciones y los 33 ayuntamientos. La advertencia de Gally coloca así la responsabilidad donde comienza el problema: los partidos no pueden limitarse a preguntar quién gana una encuesta, quién tiene dinero, estructura o popularidad; tendrán que responder también por los antecedentes de las personas que conviertan en candidatos. El nuevo filtro del INE puede ayudar a cerrar espacios a una eventual infiltración criminal, pero difícilmente sustituirá una obligación elemental de los institutos políticos: saber perfectamente a quién están llevando a las boletas y quién está detrás de ellos.
