Auditoría pone bajo la lupa manejo de recursos en el Ayuntamiento de Temoac
Un nuevo frente se abre en el Ayuntamiento de Temoac. El presidente municipal, Bernabé Sedeño Néstor, aparece mencionado en señalamientos relacionados con presuntas irregularidades en el manejo y destino de recursos públicos utilizados para la compra de materiales de construcción, principalmente cemento, por un monto que se aproximaría a los tres millones de pesos.
Las operaciones señaladas se encontrarían bajo revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), instancia a la que corresponderá establecer si las observaciones pueden ser solventadas o si existen elementos para determinar responsabilidades administrativas, posibles daños a la hacienda pública u otras conductas sancionables.
En el mismo contexto aparece Jonatan Capistran, recientemente incorporado como secretario particular del alcalde, quien también habría enfrentado observaciones derivadas de revisiones de la ASF relacionadas con anteriores responsabilidades dentro de la administración municipal. En ambos casos será necesario esperar la conclusión de los procedimientos de fiscalización antes de atribuir responsabilidades.
Las observaciones llegan en un momento particularmente complejo para el gobierno municipal. En semanas recientes han trascendido diferencias entre integrantes del Cabildo y el alcalde Bernabé Sedeño, además de cuestionamientos sobre decisiones y actuaciones de funcionarios municipales.
Temoac arrastra además las consecuencias de la crisis institucional provocada por el asesinato del entonces presidente municipal Valentín Lavín Romero, ocurrido el 22 de julio pasado. Después del crimen, las instalaciones municipales fueron objeto de diligencias ministeriales y se abrió un proceso de sucesión que finalmente derivó en la llegada de Sedeño Néstor, quien era suplente del alcalde fallecido.
Aquel episodio abrió también investigaciones distintas en materia de seguridad y delincuencia organizada. Las autoridades federales informaron posteriormente sobre indagatorias que involucraban a Lavín Romero por presuntos vínculos con grupos delictivos. Esas investigaciones, sin embargo, corresponden a una vertiente completamente diferente de las observaciones administrativas que ahora se atribuyen al manejo de recursos públicos.
De esta manera, el Ayuntamiento de Temoac enfrenta simultáneamente diferencias políticas internas y cuestionamientos sobre el ejercicio del gasto público. Será la ASF la que deberá determinar el alcance real de las observaciones y establecer si fueron solventadas o si existen elementos suficientes para iniciar procedimientos de responsabilidad.
Por ahora, las irregularidades señaladas deben mantenerse precisamente en ese terreno: el de observaciones sujetas a revisión. Una auditoría o una observación no constituyen por sí mismas prueba de desvío de recursos ni acreditan responsabilidad de los funcionarios mencionados.
