CFE vuelve a dejar sin luz al SAPAC; su director asegura que no existen pagos atrasados
El organismo operador del agua en Cuernavaca enfrenta un nuevo conflicto con la Comisión Federal de Electricidad, que suspendió el suministro en sus instalaciones administrativas. Arnoldo Heredia Romero sostiene que las facturas están cubiertas, mientras persisten interrogantes sobre los adeudos históricos que han enfrentado a ambas instituciones durante varios años.
CUERNAVACA, Mor., 31 de octubre de 2026.— La relación entre el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) volvió a complicarse luego de que la empresa pública suspendiera el suministro eléctrico en oficinas del organismo municipal, pese a que su director general, Arnoldo Heredia Romero, aseguró que los pagos correspondientes al servicio se encuentran al corriente.
El funcionario cuestionó que la CFE recurra a estas medidas cada vez que se aproxima una fecha de pago. Según explicó, los cortes se han convertido prácticamente en un mecanismo de presión para recordar al organismo sus obligaciones financieras, aun cuando, sostuvo, no existen retrasos en la cobertura de las facturas ordinarias.
El problema no es nuevo. El pasado 19 de octubre también se reportó una suspensión del suministro eléctrico en las oficinas del SAPAC ubicadas sobre la avenida Morelos, en el centro de Cuernavaca. En aquella ocasión, el organismo tuvo que recurrir a plantas generadoras de energía para mantener sus operaciones y evitar afectaciones al servicio de agua potable.
La controversia tiene como antecedente una deuda histórica con la CFE que, de acuerdo con información oficial del Ayuntamiento de Cuernavaca difundida en 2024, rondaba los 300 millones de pesos. Las autoridades municipales han sostenido que esos compromisos fueron heredados de administraciones anteriores y que los pagos correspondientes a los consumos ordinarios se han realizado oportunamente. La diferencia entre las obligaciones actuales y los adeudos acumulados constituye uno de los principales puntos de conflicto.
Heredia Romero afirmó que el abastecimiento de agua en la capital morelense se mantiene con normalidad, pese a los problemas registrados en las instalaciones administrativas. Sin embargo, el organismo depende de aproximadamente 120 fuentes de abastecimiento, cuya operación requiere energía eléctrica, de manera que cualquier interrupción prolongada en pozos o equipos de bombeo podría tener consecuencias directas para miles de usuarios.
El nuevo episodio ocurre cuando el Ayuntamiento, encabezado por José Luis Urióstegui Salgado, promueve un proyecto de instalación de paneles solares para reducir los costos energéticos del SAPAC. La propuesta ha provocado cuestionamientos por sus condiciones financieras, el procedimiento de contratación y los compromisos económicos que podría generar durante las próximas dos décadas.
A la controversia eléctrica se suma la presión financiera que enfrenta el organismo para cumplir sus obligaciones laborales. El propio Heredia Romero reconoció que se realizan esfuerzos para reunir los recursos necesarios y garantizar el pago de aguinaldos antes de que concluya el año, en un contexto de dificultades económicas que el sistema arrastra desde administraciones anteriores.
La pregunta de fondo es por qué continúan las suspensiones si, como asegura la dirección del SAPAC, los consumos actuales están pagados. Resulta indispensable que la CFE explique públicamente las causas de los cortes, precise si existe algún adeudo exigible y aclare la situación de los convenios financieros con el municipio. También corresponde al SAPAC exhibir la documentación que respalde su afirmación de estar al corriente.
Mientras ambas instituciones mantienen sus diferencias, los habitantes de Cuernavaca permanecen expuestos a las consecuencias de un conflicto que lleva años sin resolverse definitivamente. El suministro de agua potable no debería quedar sujeto a disputas de facturación, adeudos heredados o decisiones administrativas cuya legalidad todavía requiere aclararse.
