México abre la puerta a eliminar el efectivo en ciertos pagos: nueva ley establece las reglas
El Gobierno federal puso en marcha una nueva legislación que permitirá establecer actividades económicas en las que únicamente se acepten pagos digitales o electrónicos. La medida también obligará a las autoridades federales, estatales y municipales a avanzar en la modernización de sus sistemas de cobro.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo publicó en el Diario Oficial de la Federación, el miércoles 4 de noviembre, el decreto por el que se expide la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que entró en vigor el jueves 5 de noviembre y busca reducir la dependencia del dinero en efectivo, facilitar las transacciones y ampliar el acceso de la población a los servicios financieros.
Uno de los aspectos más importantes de la nueva legislación es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tendrá facultades para determinar qué sectores económicos o actividades deberán aceptar exclusivamente pagos digitales o electrónicos. Esto significa que, en determinadas operaciones, el efectivo podría dejar de ser una opción, aunque la ley todavía no establece cuáles serán esas actividades.
Para definirlas, Hacienda dispone de un plazo de 15 días hábiles posteriores a la entrada en vigor del decreto. Una vez publicada esa determinación, las autoridades correspondientes tendrán otros 15 días hábiles para establecer las reglas, obligaciones y plazos de transición. Por lo tanto, la nueva ley no significa que desde ahora todos los comercios deban rechazar el efectivo, sino que abre la posibilidad de eliminarlo gradualmente en sectores específicos.
La legislación reconoce como medios de pago digitales y electrónicos las tarjetas bancarias de débito y crédito, las transferencias, los códigos QR, los dispositivos de pago sin contacto y otros mecanismos autorizados. También contempla una excepción: cuando existan fallas tecnológicas o contingencias que impidan realizar operaciones electrónicas, se permitirá pagar mediante efectivo o cheque.
Otro cambio importante afecta directamente a las instituciones públicas. Los gobiernos federal, estatales y municipales deberán realizar las acciones necesarias para recibir pagos electrónicos en sus trámites y servicios. En Morelos, esta disposición tendrá implicaciones para las dependencias estatales y los 36 ayuntamientos, que deberán avanzar en la infraestructura necesaria para facilitar estas operaciones, conforme a las disposiciones aplicables.
La ley también incorpora la CURP Digital como mecanismo de identificación para contratar servicios financieros por internet. Sin embargo, establece que los ciudadanos podrán elegir entre utilizarla u otro documento oficial de identificación. Asimismo, reconoce el Expediente Digital Ciudadano, cuyos documentos tendrán la misma validez jurídica que los documentos físicos emitidos conforme a la legislación vigente.
El Banco de México tendrá facultades para impulsar mecanismos que faciliten las transferencias electrónicas y establecer reglas que permitan ampliar la aceptación de pagos mediante códigos QR en terminales bancarias. Paralelamente, las autoridades deberán promover programas de conectividad para facilitar el acceso de la población a estas tecnologías.
La transformación planteada por la nueva ley también representa un desafío para los pequeños negocios, comerciantes y ciudadanos que todavía dependen principalmente del efectivo o carecen de acceso suficiente a internet y servicios bancarios. Aunque la legislación contempla acciones de inclusión financiera, su aplicación dependerá de la infraestructura disponible y de las reglas específicas que emitan las autoridades.
En términos sencillos, México comienza una transición legal hacia una economía con mayor utilización de pagos electrónicos, pero el efectivo no desaparece de manera general. La decisión sobre dónde podrá dejar de utilizarse corresponderá inicialmente a la Secretaría de Hacienda, mientras que las autoridades de cada sector deberán definir cómo y cuándo se aplicarán los cambios.
