A dos meses de la explosión en Las Granjas, víctimas esperan respuestas sobre daños e indemnizaciones
A dos meses de la explosión de una pipa de gas de la empresa Tomza Gas Titanium, ocurrida en la colonia Las Granjas de Cuernavaca, algunas de las personas afectadas continúan enfrentando las consecuencias del siniestro, mientras permanecen pendientes diversas aclaraciones sobre las causas técnicas del accidente y los alcances de la reparación de los daños.
El abogado Eduardo Núñez Morales, quien ha dado seguimiento a la situación de las víctimas, señaló que todavía existen interrogantes relacionadas con las indemnizaciones, los dictámenes técnicos y las condiciones en que las familias afectadas podrán recuperar su vida cotidiana.
El pronunciamiento se produjo después de que el fiscal general de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, informara que la aseguradora de la empresa responsable de la unidad había entregado más de nueve millones de pesos a las víctimas del incidente.
Al respecto, Núñez Morales consideró necesario conocer cómo se distribuyeron esos recursos, cuántas personas resultaron beneficiadas y cuáles fueron los criterios utilizados para calcular las indemnizaciones, tomando en cuenta no solamente los daños materiales, sino también las lesiones físicas, las afectaciones psicológicas, la pérdida de ingresos y las posibles consecuencias a largo plazo.
El especialista en defensa penal y litigio estratégico explicó que recibir una compensación económica no necesariamente significa que se haya alcanzado una reparación integral del daño, particularmente cuando algunas víctimas todavía necesitan atención médica, rehabilitación o recursos para recuperar sus viviendas y actividades productivas.
Asimismo, planteó la importancia de determinar si las personas indemnizadas recibieron asesoría jurídica independiente y contaron con información suficiente sobre sus derechos antes de aceptar los acuerdos económicos ofrecidos por la aseguradora.
Otro aspecto que el abogado considera fundamental es conocer los resultados de los dictámenes periciales que permitan establecer las causas técnicas de la fuga de gas y posterior explosión de la unidad M-83, así como las condiciones de seguridad en las que operaba.
Finalmente, Núñez Morales sostuvo que, además de las compensaciones económicas, las víctimas necesitan información clara sobre los resultados de las investigaciones y las medidas preventivas que deberán adoptarse para reducir el riesgo de que ocurra otro accidente de características similares.
A dos meses del siniestro, el proceso de recuperación de las personas afectadas continúa, al igual que la necesidad de esclarecer plenamente lo sucedido y establecer los alcances de las responsabilidades y de la reparación de los daños.

