Autobús de Transportes Estrella Roja equivoca el rumbo y lleva a estudiantes hasta Tlalpan en CDMX; vivieron horas de miedo quizás recordando a los de Ayotzinapa
Cuautla, Mor.— Lo que debía ser un traslado habitual de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) hacia Cuautla se convirtió en una noche de angustia para un grupo de estudiantes, luego de que el autobús de la empresa Estrella Roja en el que viajaban se desviara de su ruta y llegara hasta la caseta de Tlalpan, en dirección a la Ciudad de México.
La unidad salió de la máxima casa de estudios alrededor de las 19:00 horas. De acuerdo con testimonios de los universitarios, el conductor habría comentado que era su primer recorrido y aparentemente se encontraba desorientado. Los pasajeros también señalaron un posible estado inconveniente del operador, versión que deberá ser investigada y confirmada por las autoridades y la empresa transportista.
Al advertir que se alejaban de su destino, los jóvenes comenzaron a comunicarse con sus familiares para informarles lo que ocurría. El desconcierto pronto se transformó en temor, pues desconocían las razones por las cuales el autobús había tomado el camino hacia la capital del país.
Ante la incertidumbre, algunos estudiantes optaron por descender en distintos puntos del recorrido, entre ellos la caseta de Tlalpan, Tepoztlán, Oaxtepec, Los Arcos y El Vasco, a pesar de que varios de esos lugares tampoco representaban condiciones adecuadas para quedar varados durante la noche.
Según la información difundida por La 911, del periodista Paco Cedeño, personal de Seguridad Universitaria, conocido como “Los Venados”, siguió al autobús desde Oaxtepec. Cerca de la entrada a Cuautla se incorporó una unidad de la Guardia Nacional para acompañar el resto del trayecto.
Finalmente, el vehículo llegó a la terminal de Estrella Roja en Cuautla, donde descendieron los últimos pasajeros. Elementos de la Guardia Nacional, Seguridad Universitaria y policías municipales y estatales recabaron información sobre lo sucedido. El episodio exige una explicación de la empresa y de la propia UAEM, así como determinar las condiciones en las que el operador tomó el volante, pues una equivocación de esta magnitud puso en riesgo y provocó horas de angustia a estudiantes y familiares.
COMUNICADO DE LA UAEM
