Balazos junto a las aulas: SNTE exige blindar escuelas de Morelos
La violencia que alcanza los alrededores de los planteles educativos encendió las alertas del magisterio. Joel Sánchez Vélez, dirigente de la Sección 19 del SNTE, exigió a los gobiernos estatal y municipales reforzar la presencia policiaca y la vigilancia en las zonas escolares de Morelos, particularmente durante los horarios de entrada y salida de estudiantes.
El pronunciamiento ocurre después del asesinato registrado la mañana de este miércoles en la colonia Carolina, en Cuernavaca, donde un hombre de aproximadamente 30 años fue atacado a balazos en las inmediaciones de la Secundaria Número 12, sobre la calle Centenario. De acuerdo con los primeros reportes, los responsables viajaban en una motocicleta y escaparon después de la agresión. La proximidad del crimen con el plantel obligó incluso a policías a realizar una inspección en la secundaria para verificar la seguridad de alumnos y personal.
Sánchez Vélez planteó que los acontecimientos violentos registrados cerca de centros educativos obligan a las autoridades a fortalecer las medidas preventivas, pues alumnos, maestros y padres de familia quedan expuestos cuando hechos de alto impacto ocurren justamente en los momentos de mayor concentración de personas alrededor de las escuelas. De ahí que el sindicato considere indispensable una coordinación efectiva entre las corporaciones estatales y municipales.
El llamado cobra relevancia porque el actual ciclo escolar comenzó bajo un operativo denominado “Escuela Segura”, en el que participaron autoridades federales, estatales y policías de los 36 municipios de Morelos. El asesinato ocurrido prácticamente junto a una secundaria coloca nuevamente sobre la mesa la necesidad de que esa vigilancia no se limite al arranque de clases, sino que tenga presencia permanente en los puntos y horarios considerados de mayor riesgo.
Para la Sección 19 del SNTE, la prioridad es evitar que la violencia que se registra en las calles termine vulnerando también la tranquilidad de las comunidades escolares. La exigencia es concreta: mayor vigilancia antes de que una balacera en las inmediaciones de un plantel termine alcanzando a estudiantes o trabajadores de la educación.
