Choque de posiciones en la mesa de diálogo UAEM: Rectoría urge la entrega de sedes, Resistencia Estudiantil la condiciona a su reconocimiento jurídico
Este jueves 16 de abril de 2026 se llevó a cabo en el Seminario Diocesano San José, en Ocotepec, Cuernavaca, la tercera mesa de diálogo entre la Rectoría de la UAEM, encabezada por la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, y voceros del movimiento Resistencia Estudiantil.
La reunión, que se extendió por aproximadamente ocho horas con varios recesos, fue la continuación de sesiones previas y reunió a autoridades universitarias con representantes de facultades como Medicina y la Escuela de Técnicos Laboratoristas.
Los estudiantes expusieron denuncias de hostigamiento académico, grabaciones sin consentimiento, circulación de datos personales y evaluaciones utilizadas como “mecanismo de terror” para presionar el regreso a clases.
Demandaron el reconocimiento legal y jurídico del movimiento como órgano alterno de representación estudiantil, suspensión inmediata de evaluaciones, garantías de seguridad en los campus y la investigación de presuntas represalias y vigilancia.
La Rectoría se comprometió a entregar informes sobre las quejas y analizar las condiciones de seguridad, pero insistió en priorizar la entrega de instalaciones ocupadas.
No se firmaron acuerdos concretos debido al desgaste físico y emocional de la larga sesión, aunque ambas partes ratificaron su voluntad de continuar el diálogo de manera horizontal y respetuosa.
El abogado general de la UAEM explicó los requisitos para formalizar el reconocimiento jurídico del grupo estudiantil, y los jóvenes reiteraron que sin avances en sus demandas no habrá entrega de instalaciones ni levantamiento del paro que ya supera los 40 días en varias unidades académicas.
Al concluir, la mesa fue declarada de forma permanente y se acordó reanudarla el sábado 18 de abril a las 11:00 horas en el mismo lugar para profundizar en el reconocimiento legal, las condiciones de seguridad y la recuperación del semestre.
El conflicto permanece abierto, pero el anuncio de sesiones continuas mantiene viva la vía del diálogo como principal mecanismo para resolver las tensiones entre la comunidad estudiantil y las autoridades universitarias.
