El PT se distancia de Morena: en 2027 tendrá que demostrar cuánto pesa realmente en las urnas
La confrontación que estalló esta semana entre el Partido del Trabajo y el Gobierno de Morelos podría tener consecuencias mucho más profundas que los bloqueos, protestas y acusaciones cruzadas de las últimas horas. Si el distanciamiento termina trasladándose a las elecciones de 2027 y el PT decide competir separado de Morena, llegará el momento de medir en las urnas cuál es su verdadera fuerza electoral en Morelos y, posteriormente, cuánto dinero público le corresponderá recibir.
La escalada política tuvo este jueves un nuevo episodio. Después de los bloqueos que afectaron distintos puntos de Cuernavaca y sus accesos, representantes del PT y dirigentes sociales llevaron sus demandas hasta la Secretaría de Gobernación federal, donde se instaló una mesa encabezada por el subsecretario César Yáñez Centeno Cabrera. Participaron los diputados petistas Tania Valentina Rodríguez Ruiz, Alberto Sánchez Ortega y el legislador federal Reginaldo Sandoval Flores, además de representantes de los grupos movilizados. Las demandas planteadas abarcan seguridad, salud, infraestructura y educación.
El hecho tiene una lectura política inevitable: ante la falta de acuerdos con el Gobierno de Morelos, los petistas buscaron interlocución directamente con la Federación. Paralelamente, Morena Morelos cerró filas con la gobernadora Margarita González Saravia y rechazó los métodos empleados durante las movilizaciones, al considerar que las necesidades ciudadanas no deben utilizarse como instrumento de presión política. Aunque la dirigencia morenista reconoció que nacionalmente permanece la alianza con el PT, dejó claramente establecida su posición frente al conflicto morelense.
La coyuntura estatal coincide, además, con tensiones nacionales entre Morena y el PT. La dirigencia petista se ha inconformado por la forma en que Morena conduce definiciones políticas rumbo a 2027 y ha puesto sobre la mesa la posibilidad de competir por separado. Hasta ahora no existe una ruptura formal de la alianza nacional, pero la discusión sobre continuar juntos o caminar por separado ya forma parte del debate interno petista.
Pero una separación electoral tendría una consecuencia que va más allá de los discursos: el PT tendría que demostrar cuántos votos puede conseguir con sus propias siglas.
Y aquí aparecen las prerrogativas. Contrario a lo que pudiera suponerse, romper políticamente con Morena no significa que al PT automáticamente le reduzcan el financiamiento público. Los recursos no se otorgan por pertenecer a una alianza con Morena, sino conforme a las reglas constitucionales y electorales. En el ámbito federal, 30 por ciento de la bolsa correspondiente a los partidos que participaron en la elección anterior se distribuye de manera igualitaria y 70 por ciento de acuerdo con la votación obtenida en la elección federal de diputados precedente.
Los números permiten dimensionar lo que está en juego. Para 2026, el INE había calculado inicialmente para el PT 670 millones 613 mil 764 pesos solamente para actividades ordinarias, además de 20 millones 118 mil 413 pesos para actividades específicas. De los 670.6 millones ordinarios, 368.4 millones procedían del componente repartido igualitariamente entre los seis partidos considerados entonces y 302.2 millones correspondían a su fuerza electoral. Para ese cálculo, el PT representó 5.86 por ciento de la Votación Nacional Emitida utilizada por el INE.
La cifra de 2026 sufrió posteriormente un ajuste debido a la incorporación de dos nuevos partidos nacionales. Para el segundo semestre, julio-diciembre, al PT le fueron asignados 321 millones 894 mil 608 pesos para actividades ordinarias y 8 millones 677 mil 679 pesos para actividades específicas, como parte de la redistribución realizada por el INE.
Para 2027 la cantidad vuelve a crecer. El INE determinó para el Partido del Trabajo 688 millones 453 mil 362 pesos de financiamiento ordinario federal. A ello deberán agregarse 206 millones 536 mil 009 pesos para la obtención del voto, debido a que habrá elección federal de diputados, y 18 millones 559 mil 418 pesos para actividades específicas. También tendrá prerrogativas postales y telegráficas. Sumados esos conceptos, el financiamiento y las prerrogativas federales del PT se aproximarán a 946.5 millones de pesos durante 2027.
Ese dinero de 2027 no desaparecería aunque el PT rompa mañana su alianza con Morena. Está calculado conforme a las reglas vigentes y a resultados electorales anteriores. Lo que sí estaría en juego serían los votos de 2027 y, con ellos, parte de las prerrogativas futuras.
Existe además una característica importante del sistema mexicano de coaliciones: aunque varios partidos respalden a un mismo candidato, cada fuerza conserva su emblema en la boleta y sus votos se contabilizan separadamente. Por eso jurídicamente no puede afirmarse que los votos de Morena simplemente sean transferidos al PT. El elector debe marcar las siglas correspondientes y esa votación propia es la que después tiene efectos para diversos cálculos electorales y financieros.
Sin embargo, políticamente competir dentro de una coalición encabezada por una fuerza considerablemente mayor puede representar una ventaja para un partido pequeño: comparte candidaturas competitivas, estructuras de campaña y un proyecto electoral común. Caminar solo cambia completamente el escenario, porque sus candidatos deberán atraer directamente el voto suficiente para sostener al partido sin depender de una candidatura común con Morena.
En Morelos existe un riesgo adicional. La legislación establece que un partido político nacional debe alcanzar cuando menos 3 por ciento de la votación válida emitida en la elección local anterior para acceder al financiamiento público estatal en los términos correspondientes. Si no alcanza ese umbral, no pierde por ello su registro nacional ni desaparece de las boletas futuras, pero sí puede quedarse sin financiamiento público local y sufrir otras consecuencias en prerrogativas y representación proporcional.
Por eso una eventual separación entre Morena y el PT en Morelos tendría un efecto político particularmente interesante en las elecciones del próximo 6 de junio de 2027. Permitiría conocer cuánto pesa electoralmente el PT cuando sus candidatos deben competir directamente por los votos frente a Morena, PAN, Movimiento Ciudadano, PRI, Verde y las demás fuerzas participantes.
El resultado tendría consecuencias posteriores. Una votación elevada fortalecería al PT para negociar futuras alianzas, candidaturas y espacios políticos y aumentaría el componente de financiamiento relacionado con su fuerza electoral. Una caída considerable reduciría esa capacidad y sus futuras prerrogativas proporcionales; y quedar debajo de determinados umbrales tendría efectos todavía mayores en el ámbito local.
Así, el enfrentamiento de estas horas entre el PT, Morena Morelos y el Gobierno estatal tiene una dimensión que rebasa las manifestaciones del miércoles y la mesa instalada este jueves en Gobernación. Por ahora existe una ruptura política evidente en el ámbito estatal, pero no una ruptura electoral formal para 2027.
Si ésta finalmente ocurre, las elecciones dejarán una respuesta que durante años ha quedado parcialmente cubierta por las coaliciones: cuántos ciudadanos votarían exclusivamente por el Partido del Trabajo en Morelos y cuál es, sin Morena a su lado, su verdadera dimensión electoral.
