La Guerra Sucia también golpeó a Morelos: informe documenta miles de afectados por operaciones militares y policiales
Morelos figura entre las entidades del país con mayor número de personas afectadas por la ocupación militar y/o policial de territorios durante el periodo conocido como la Guerra Sucia, de acuerdo con el informe final “Fue el Estado (1965-1990)”, elaborado por el Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico (MEH). El Volumen 1 del documento contabiliza para la entidad 15 mil 90 personas afectadas bajo esa categoría, sólo por debajo del Estado de México, Ciudad de México, Michoacán, Oaxaca y Chiapas.
La cifra requiere una precisión: no significa que existan 15 mil 90 víctimas individualmente identificadas o expedientes personales, sino que corresponde a la estimación realizada por el Mecanismo sobre población afectada por ocupaciones militares o policiales. El propio informe señala que su numeralia fue construida mediante una metodología de derechos humanos y a partir de diversas fuentes documentales y testimoniales. Por ello, tampoco debe confundirse esta cantidad con el número de personas asesinadas, desaparecidas, torturadas o detenidas arbitrariamente.
Uno de los episodios morelenses más ampliamente reconstruidos por el MEH ocurrió en la Colonia Proletaria Rubén Jaramillo, en Temixco. El informe señala que el 28 de septiembre de 1973 se desplegó una operación de entre mil y tres mil efectivos militares, apoyados por vehículos y medios aéreos y acompañados por alrededor de 100 agentes de la Policía Judicial del Estado de Morelos. Los investigadores califican aquella intervención como una operación de carácter contrainsurgente cuyo objetivo era detener a integrantes del Comité de Lucha de la colonia. El documento estima que en ese momento la población violentada rondaba las 15 mil personas.
Durante la operación, de acuerdo con el Volumen 2, “¿Qué pasó?”, las fuerzas participantes recorrieron las calles de la colonia y allanaron domicilios en busca de personas y armas. El caso de la Rubén Jaramillo no quedó reducido a aquella jornada: el informe reconstruye detenciones arbitrarias, desapariciones transitorias, persecución de dirigentes y desplazamiento de familias vinculadas con el movimiento. El MEH también recupera testimonios directos de sobrevivientes, entre ellos Pedro Medrano Mederos, entrevistado en Temixco durante los trabajos de esclarecimiento histórico.
Otro de los focos de la investigación se localiza en Amilcingo y el oriente de Morelos, donde durante los años setenta se desarrollaron movimientos campesinos, agrarios, educativos y comunitarios. El informe documenta, entre otros casos, el asesinato del dirigente campesino Benedicto Rosales Olivar, ocurrido el 12 de noviembre de 1975, y posteriormente la desaparición forzada y ejecución de Vinh Flores Laureano. Sobre este último caso, el MEH recoge la demanda de habitantes de Amilcingo para que se reconozca la responsabilidad estatal, particularmente la atribuida a la entonces Policía Judicial de Morelos.
La investigación sostiene además que lo ocurrido con Vinh Flores no habría constituido un episodio aislado. El Mecanismo identifica un patrón posterior de desapariciones atribuidas a elementos de la Policía Judicial de Morelos, y refiere que al menos otros dos opositores fueron llevados hacia los límites entre Morelos y Puebla, particularmente a la zona de la Barranca del Empedrado. El documento considera que las desapariciones y ejecuciones ocurridas alrededor del movimiento de Amilcingo constituyen parte de una secuencia represiva que se prolongó durante los años siguientes.
Los hallazgos colocan a Morelos dentro de una dimensión de la llamada Guerra Sucia que durante décadas recibió menor atención pública que los acontecimientos registrados en Guerrero y otras entidades. El informe permite observar que la actuación del aparato de seguridad alcanzó también a movimientos urbanos, campesinos y comunitarios morelenses y que participaron tanto instituciones federales como corporaciones estatales.
Fuente: Fue el Estado (1965-1990). Informe final del Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico (MEH). Para esta información fueron consultados particularmente el Volumen 1, “Presentación, resumen y recomendaciones”, en su apartado y mapa sobre personas afectadas por ocupación militar y/o policial de territorios, y el Volumen 2, “¿Qué pasó?”, Parte 3, donde se reconstruyen documental y testimonialmente los casos de la Colonia Proletaria Rubén Jaramillo, en Temixco, y del movimiento social de Amilcingo, Morelos. El informe fue elaborado por el MEH dentro de los trabajos de esclarecimiento de las violaciones graves a derechos humanos cometidas entre 1965 y 1990.
