México y Estados Unidos lanzan operativo Águila Alta para combatir drones del crimen organizado en la frontera
México y Estados Unidos activaron la operación binacional antidrones “Águila Alta” en la frontera entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, con el objetivo de detectar e inhabilitar drones utilizados por grupos delictivos para vigilar a las autoridades durante actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el operativo comenzó el pasado 31 de agosto y permanecerá activo hasta el 21 de septiembre de 2026.
Las acciones se realizan de manera coordinada mediante las llamadas “operaciones espejo”, en las que las fuerzas de seguridad de cada país llevan a cabo reconocimientos y labores dentro de su propio territorio.
La primera fase se desarrolló del 31 de agosto al 2 de septiembre e incluyó ejercicios de coordinación y reconocimientos terrestres simultáneos para delimitar las zonas de operación de cada país.
La segunda fase ya se encuentra en marcha y contempla el despliegue de fuerzas a lo largo de la franja fronteriza, apoyadas con equipos antidrones fijos y móviles para detectar e inhabilitar aeronaves no tripuladas utilizadas con fines delictivos.
El uso de drones se ha convertido en una nueva herramienta para organizaciones criminales, principalmente para obtener información sobre los movimientos de las autoridades y vigilar rutas utilizadas para el tráfico de personas y drogas.
La operación también representa una nueva etapa de cooperación en materia de seguridad entre ambos países. La Sedena señaló que las acciones se desarrollan bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía de cada nación.
“Águila Alta” es similar a un operativo realizado durante marzo de este año en la zona fronteriza entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas, también enfocado en combatir el uso criminal de drones.
Con el despliegue actual, autoridades mexicanas y estadounidenses buscan reducir el uso de estas aeronaves como herramientas de vigilancia para las organizaciones delictivas y reforzar la seguridad en uno de los principales corredores fronterizos entre ambos países.
