Morelos, cuarto lugar nacional en índice de control del crimen organizado
Morelos aparece en el cuarto lugar nacional entre las entidades con mayor nivel de control ejercido por organizaciones criminales, de acuerdo con un análisis independiente difundido este domingo por el diario Reforma, el cual estima que alrededor del 30 por ciento del territorio mexicano presenta condiciones de “gobernanza efectiva” por parte de grupos delictivos.
El estudio, denominado “¿Quién controla México? Mapa térmico del control del narcotráfico y del cobro de piso por estado y ciudad”, con corte al 25 de septiembre de 2026, construye un Índice Compuesto de Control Criminal que no se limita a contabilizar homicidios. Considera también fenómenos como el cobro de cuotas o derecho de piso, retenes ilegales, control de mercados y actividades económicas, restricciones a la movilidad y cooptación o influencia sobre autoridades locales.
En esa medición, Colima aparece con 92 puntos; Sinaloa, con 88; Guanajuato, con 86, y Morelos, con 78, colocando a la entidad morelense en la cuarta posición. Después aparecen Baja California y Guerrero, con 68 puntos; Michoacán, con 66; Chihuahua, con 64, y Quintana Roo, con 63. Estas entidades son ubicadas dentro de una categoría caracterizada por el predominio criminal en amplias regiones.
Sin embargo, existe una precisión fundamental: los 78 puntos obtenidos por Morelos no significan que el 78 por ciento de su territorio se encuentre controlado por la delincuencia organizada. Se trata de la calificación alcanzada dentro de un índice compuesto que combina diferentes manifestaciones de presencia y dominio criminal.
A escala nacional, el análisis estima que aproximadamente 30 por ciento del territorio presenta predominio criminal, mientras otro 47 por ciento estaría bajo condiciones de control compartido o disputado entre organizaciones delictivas y autoridades. Sólo alrededor del 23 por ciento correspondería a zonas donde existiría un predominio claro de las instituciones del Estado.
El resultado coloca nuevamente bajo atención un problema que en Morelos trasciende las cifras de homicidios. La extorsión y el cobro de piso, la disputa por actividades económicas y territorios, así como los posibles vínculos entre organizaciones criminales y servidores públicos, han formado parte de investigaciones y operativos desarrollados durante los últimos meses en diferentes municipios de la entidad.
El Gobierno federal, por su parte, ha informado sobre acciones contra células relacionadas con organizaciones como La Familia Michoacana y Guerreros Unidos, además de investigaciones sobre redes de corrupción y estructuras dedicadas a la extorsión. Paralelamente, las autoridades han reportado una reducción de los homicidios como resultado de la estrategia coordinada entre fuerzas federales y estatales.
El nuevo análisis plantea así una dimensión distinta del problema de seguridad: la presencia del crimen organizado no necesariamente se mide sólo por el número de asesinatos, sino también por su capacidad para imponer reglas, cobrar cuotas, intervenir en actividades económicas, controlar espacios y ejercer influencia sobre estructuras locales. Bajo esos parámetros, Morelos aparece entre las entidades con los indicadores más elevados del país.
