MORELOS ENSANGRENTADO: MARTES ESTARÍA CERRANDO CON NUEVE ASESINATOS
Morelos vivió este martes 8 de septiembre una jornada particularmente sangrienta: nueve personas fueron privadas de la vida en distintos hechos violentos registrados en varios municipios de la entidad, hasta las 19:30 horas.
La sucesión de homicidios se extendió prácticamente durante todo el día y alcanzó también a Cuernavaca, donde la calle Ejidos de Acapantzingo fue escenario de dos ataques armados en cuestión de unas cinco horas.
La violencia alcanzó a Jiutepec, donde un joven, presuntamente estudiante de Odontología, fue asesinado a balazos cuando se encontraba al volante de un automóvil rojo en la colonia Lomas de Jiutepec. La unidad recibió varios impactos y, después de la agresión, terminó chocando contra un vehículo del transporte público. Una de las primeras líneas de investigación apunta a un posible robo, aunque corresponderá a la Fiscalía determinar el móvil.
También en CIVAC, Jiutepec, un trabajador perdió la vida en otro hecho violento registrado durante la jornada. Este caso se incorporó al saldo de víctimas que fue creciendo conforme transcurrieron las horas y convirtió al municipio en uno de los puntos golpeados por la violencia este martes.
En Yautepec fueron localizadas dos personas sin vida, en otro episodio que movilizó a las corporaciones policiacas y al personal ministerial. El doble homicidio agregó dos víctimas más a una jornada que para entonces comenzaba a perfilarse como una de las más violentas de las últimas semanas en Morelos.
La violencia también llegó a Tepoztlán. En la zona de Lomas del Paraíso, en los límites con la colonia Cerritos de Argelia, fueron encontrados los cuerpos calcinados de dos hombres. Las condiciones en que fueron localizados obligaron a la intervención de peritos y agentes investigadores para establecer sus identidades, la causa de muerte y determinar si fueron asesinados en ese sitio o trasladados posteriormente.
Otros hechos violentos registrados durante este martes completaron progresivamente un saldo que por la tarde ya encendía las alarmas en diferentes regiones del estado. En cada uno de los casos, las investigaciones quedaron en manos de la Fiscalía General del Estado para establecer móviles y responsabilidades.
Pero Cuernavaca terminó convirtiéndose en otro de los puntos críticos de la jornada. Aproximadamente a las 14:15 horas, un hombre de alrededor de 50 años fue atacado a balazos sobre la calle Ejidos de Acapantzingo, antes de llegar al Recinto Ferial. La víctima sobrevivió y fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.
Lo más grave ocurrió unas cinco horas después. Alrededor de las 19:25, prácticamente en el mismo punto, fue localizado otro hombre con impactos de arma de fuego, pero éste ya había perdido la vida. De acuerdo con información preliminar, a la víctima presuntamente le robaron un vehículo y un caballo. Será la investigación ministerial la que determine si el homicidio estuvo relacionado con ese despojo. Al parecer, en ese ataque armado resultó lesionada otra persona.
Este último crimen elevó a nueve el número de personas asesinadas este martes en Morelos, hasta la hora de redactar esta información. No existe, por ahora, información que permita relacionar los dos ataques ocurridos en Ejidos de Acapantzingo, aunque la coincidencia del lugar y el corto intervalo entre ambos hechos tendrá que ser considerada por los investigadores.
La dimensión de la jornada adquiere mayor relevancia porque los homicidios ocurrieron pese al despliegue de corporaciones municipales y estatales, Guardia Nacional y otras fuerzas federales en distintas regiones de Morelos. Los operativos y patrullajes no impidieron que durante unas cuantas horas se acumulara una cadena de asesinatos en diferentes puntos de la entidad.
Nueve muertos en un solo martes. Más allá de estadísticas mensuales, discursos y estrategias de seguridad, la jornada del 8 de septiembre dejó una fotografía brutal: homicidios, cuerpos calcinados, ataques armados y escenas acordonadas se sucedieron durante el día. Morelos volvió a teñirse de sangre.
