Morelos se hunde en competitividad: cae al lugar 29 y es último nacional en Estado de derecho
Morelos volvió a retroceder en el mapa nacional de competitividad. El Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), colocó a la entidad en el lugar 29 de los 32 estados del país, dos posiciones abajo del sitio 27 que ocupó en la edición de 2025. Sólo Michoacán, Oaxaca y Guerrero quedaron por debajo.
El resultado adquiere mayor relevancia porque el ICE no mide únicamente crecimiento económico o llegada de inversiones. El estudio analiza 53 indicadores agrupados en seis grandes subíndices: Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de trabajo, Sociedad y Medio ambiente, Derecho, y Sistema político y Gobiernos. En términos generales, mide qué condiciones ofrece cada estado para generar, atraer y retener talento e inversión.
Uno de los datos más delicados para Morelos aparece precisamente en Derecho, donde la entidad quedó en el lugar 32, el último del país. Este componente incorpora variables relacionadas con seguridad y condiciones institucionales que inciden directamente sobre la vida cotidiana y sobre las decisiones de quienes pretenden invertir o desarrollar actividades productivas. El resultado cobra especial importancia porque el propio IMCO advierte que la seguridad y la confianza institucional continúan siendo uno de los grandes obstáculos para la competitividad: aunque disminuyeron las tasas de homicidio en buena parte del país, apenas 27.4 por ciento de la población adulta se siente segura y la cifra negra de delitos alcanza 92.9 por ciento.
La trayectoria reciente tampoco favorece a Morelos. En el ICE 2025 ocupaba el lugar 27, después de haber descendido una posición respecto del año anterior. Ahora, en la edición 2026, baja otros dos escalones hasta el 29. El deterioro resulta todavía más visible si se amplía la perspectiva: antes del inicio de la administración estatal 2018-2024, Morelos llegó a ubicarse alrededor del lugar 16, por lo que en los últimos años perdió terreno frente a buena parte de las entidades del país.
El contraste con los estados mejor posicionados es considerable. El IMCO identifica entre las características de las entidades más competitivas mayor formalidad laboral, población mejor preparada, infraestructura funcional, actividades productivas de mayor valor agregado e instituciones confiables. En materia laboral, por ejemplo, mientras la informalidad promedio de las entidades se ubica en 54.6 por ciento, estados como Nuevo León y Coahuila rondan 33 por ciento.
La posición 29 coloca así a Morelos dentro del reducido grupo que permanece en el fondo de la tabla nacional. Por debajo aparecen únicamente Michoacán, en el sitio 30; Oaxaca, en el 31, y Guerrero, en el 32; inmediatamente arriba están Zacatecas, Chiapas y Puebla. La comparación muestra que el rezago morelense ya no puede atribuirse a un solo indicador: el problema combina seguridad, condiciones laborales, capacidad económica, infraestructura y desempeño institucional.
El diagnóstico resulta particularmente significativo por la ubicación estratégica de Morelos en el centro del país y su cercanía con el principal mercado nacional. El propio IMCO ha advertido previamente sobre la paradoja del corredor integrado por Tlaxcala, Puebla, Morelos y Guerrero: posee ventajas geográficas, infraestructura y actividades productivas, pero mantiene importantes rezagos que limitan su capacidad para aprovecharlas.
El ICE 2026 deja, por tanto, una señal difícil de soslayar: Morelos no solamente permanece entre los estados menos competitivos de México, sino que perdió otros dos lugares en un año y terminó en el último sitio nacional en Derecho. El desafío será determinar qué políticas pueden modificar esas condiciones estructurales, porque atraer inversiones no depende únicamente de anunciarlas, sino de ofrecer seguridad, instituciones confiables, trabajadores capacitados, infraestructura y condiciones para que las empresas puedan permanecer y crecer.

