Morena nacional reabre la puerta al PT y pone en revisión la ruptura en Morelos
La decisión del Consejo Nacional de Morena de mantener abierta su política de alianzas con el Partido del Trabajo y el Partido Verde para las elecciones de 2027 coloca bajo revisión la ruptura anunciada por la dirigencia morenista de Morelos apenas el pasado 24 de septiembre.
Durante la octava sesión ordinaria del Consejo Nacional, celebrada este sábado, el presidente de ese órgano partidista, Alfonso Durazo, llamó expresamente al PT y al Verde a construir coaliciones electorales. La dirigencia nacional reconoció que existen diferencias entre los aliados, pero consideró que deberán procesarse mediante el diálogo y la negociación.
La determinación contrasta con la postura del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, cuya secretaria general en funciones de presidenta, Martha Patricia García Garnica, había descartado competir junto al PT en Morelos. Aquel pronunciamiento ocurrió después de los bloqueos y protestas registrados en Cuernavaca, atribuidos por el Gobierno estatal a actores vinculados con el partido petista.
El acuerdo nacional no implica que la coalición Morena-PT ya esté concretada en Morelos, ni obliga a ambos partidos a competir juntos en todos los municipios y distritos. Sin embargo, deja claro que la definición final no corresponde únicamente a la dirigencia estatal y que las negociaciones nacionales podrían modificar el escenario local.
La decisión cobra especial relevancia porque Morena acaba de abrir el registro de aspirantes a sus coordinaciones municipales, consideradas la antesala política de las candidaturas a las alcaldías. Si finalmente se concreta una alianza, algunos municipios y distritos podrían reservarse para el PT o el Verde, incluso después de que los aspirantes morenistas hayan participado en el procedimiento interno.
Así, mientras las bases de Morena comienzan a disputar las coordinaciones municipales, la distribución definitiva de las candidaturas podría resolverse en una mesa nacional. La ruptura con el PT en Morelos, presentada inicialmente como una decisión política tomada, vuelve a quedar sujeta a negociación.
