Mujeres de Morelos aprenden a elaborar quesos, yogurt y otros lácteos para impulsar sus propios negocios
• Algunas participantes ya comercializan, a través de redes sociales del Club del Queso para contactar clientes
El Gobierno de Morelos, que encabeza Margarita González Saravia, impulsa oportunidades de emprendimiento para las mujeres mediante acciones de capacitación que les permiten desarrollar habilidades productivas y generar ingresos propios. A través de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Trabajo (SDEyT) y en coordinación con el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (Icatmor), estos conocimientos pueden convertirse en alternativas de autoempleo y sustento familiar.
Como parte de estas iniciativas, el Club del Queso comparte conocimientos sobre el procesamiento de lácteos, desde la elaboración de quesos hasta productos como crema, yogurt y rompope. Josefina Barrios, integrante de este grupo de emprendedoras, explicó que la enseñanza busca que más mujeres desarrollen sus propios proyectos y avancen en la construcción de una marca.
“Esta actividad también genera una cadena de valor que beneficia a distintas comunidades, pues la leche utilizada proviene de municipios como Miacatlán, Tetecala y Ocuituco. La compra de materia prima, su transformación y la venta de los productos conectan a proveedoras, productoras y consumidoras, con oportunidades económicas en diferentes etapas del proceso”, destacó.
La integrante del Club del Queso invitó a quienes quieran aprender a comunicarse al teléfono 777 441 5958. Señaló que algunas participantes ya comercializan sus productos a través de redes sociales para establecer contacto con clientes. Esta dinámica permite acercar su producción a más personas, al tiempo que las emprendedoras desarrollan sus propias marcas y amplían sus posibilidades de venta.
El Gobierno de Morelos, mediante la SDEyT, continuará acercando opciones de emprendimiento que contribuyan al desarrollo de habilidades productivas y al fortalecimiento de los proyectos de las mujeres. La formación para transformar materias primas en productos comercializables representa una alternativa para generar ingresos, fortalecer las economías familiares y ampliar las oportunidades de desarrollo local.
