Pipas de gas, bajo nuevas reglas: endurecen medidas de seguridad desde este martes
A partir de este martes, las pipas y vehículos utilizados para distribuir gas LP deberán operar bajo nuevas disposiciones federales de seguridad, que obligarán a las empresas a reforzar la revisión mecánica de sus unidades, el mantenimiento, las inspecciones y la capacitación de los trabajadores encargados de transportar y entregar uno de los combustibles de mayor uso en los hogares.
Las nuevas reglas están contenidas en la NOM-EM-009-ASEA-2026, publicada este lunes 5 de octubre en el Diario Oficial de la Federación. La regulación abarca prácticamente todo el proceso de distribución: desde que el combustible es cargado en las unidades hasta su traslado, descarga y entrega al consumidor.
Uno de los puntos centrales será el estado de los vehículos. Las empresas tendrán que acreditar condiciones físicas y mecánicas adecuadas, realizar mantenimiento e inspecciones y cumplir procedimientos específicos de operación. También deberán disponer de personal capacitado y protocolos para prevenir y responder ante fugas, incendios u otras emergencias.
La regulación distingue entre los autotanques —las conocidas pipas que recorren diariamente colonias y fraccionamientos— y los vehículos empleados para distribuir cilindros. Para ambos establece medidas de seguridad, particularmente durante las maniobras de carga y descarga, momentos en los que una falla en el equipo o en los procedimientos puede representar un riesgo para trabajadores, consumidores y viviendas cercanas.
En Morelos, la entrada en vigor de estas disposiciones tiene un antecedente reciente. El pasado 6 de agosto, una fuga de gas LP derivó en una deflagración en la colonia Las Granjas, en Cuernavaca, mientras una pipa se encontraba en la zona. El incidente dejó personas lesionadas, daños en viviendas y vehículos, además de provocar investigaciones sobre las circunstancias en las que ocurrió la emergencia y las condiciones de operación de la unidad involucrada.
La nueva norma también establece mecanismos de evaluación y verificación para comprobar que las empresas y sus unidades cumplen las condiciones requeridas. Su carácter es emergente y tendrá una vigencia de seis meses, mientras continúa el procedimiento regulatorio correspondiente.
Para Morelos, donde pipas y camionetas cargadas con cilindros recorren diariamente zonas densamente pobladas, el verdadero desafío comenzará después de la publicación de la norma: verificar que las nuevas obligaciones efectivamente se cumplan en las calles. Las revisiones, el mantenimiento y la capacitación deberán convertirse en controles reales si se pretende reducir la posibilidad de que una fuga de gas vuelva a transformarse en una emergencia como la ocurrida en Las Granjas.
