REGISTRA MORELOS ACTIVIDAD TURÍSTICA SOSTENIDA DURANTE PERIODO VACACIONAL
• Representantes del sector coinciden en una ocupación constante en distintos destinos
Durante el periodo vacacional de Semana Santa, Morelos registró una actividad turística sostenida en distintas regiones del estado, con presencia de visitantes a lo largo de las dos semanas y operación continua en diversos segmentos del sector.
Representantes del ramo coincidieron en que el comportamiento del turismo no se concentró únicamente en los días tradicionales de mayor afluencia, jueves a domingo santos, sino que se mantuvo constante durante todo el periodo, lo que permitió una mayor distribución de visitantes y beneficios económicos en distintos municipios.
Al respecto, Arturo Contreras Montaño, presidente nacional de Tesoros de México, señaló que los establecimientos de este segmento en Morelos, ubicados principalmente en Tepoztlán y Jiutepec, registraron ocupaciones superiores al 90 por ciento durante los llamados días santos.
“Fue una temporada positiva para el segmento; tuvimos muy buena ocupación en los días fuertes y una respuesta constante el resto del periodo, particularmente en destinos como Tepoztlán”, expresó.
Asimismo, destacó que se registró una alta demanda en servicios turísticos durante la temporada, particularmente en el segmento de alto valor.
Por su parte, Oscar Segura Zubillaga, presidente de la Asociación de Hoteles del Estado de Morelos (AHEM), indicó que durante las dos semanas de asueto se observó una afluencia constante en los hoteles de la entidad.
“En el primer fin de semana fuerte registramos niveles cercanos al 77 por ciento de ocupación, y posteriormente se mantuvo una operación constante durante los días siguientes”, refirió.
El representante del sector hotelero subrayó que este comportamiento permitió mantener actividad económica en distintos puntos del estado y ampliar la cadena de valor del turismo más allá de los días pico.
En ese sentido, integrantes del sector turístico mencionaron que esta tendencia permitió sostener la actividad en hoteles, restaurantes, balnearios y experiencias en distintas regiones, ampliando el impacto del turismo en la economía local.
Este comportamiento confirma un cambio en la dinámica turística de “La tierra que nos une”: la actividad ya no se concentra en unos días, se mantiene durante todo el periodo, generando mayor estabilidad y beneficios para los distintos sectores.
