Restaurantes de Morelos se arman de cámaras, botones de pánico y vigilantes: la delincuencia no les cierra el negocio
Frente a la ola de inseguridad que golpea Morelos, los dueños de restaurantes no esperan milagros de las autoridades. Están tomando el control por su cuenta.
Karla García Olguín, presidenta de la Canirac en el estado, reveló que los establecimientos han multiplicado la contratación de guardias privados, instalado cámaras conectadas en tiempo real, botones de pánico, filtros de acceso y hasta capacitaciones específicas para que el personal sepa cómo reaccionar ante intentos de extorsión.
El mensaje es claro: proteger clientes, trabajadores y el negocio mismo se volvió prioridad número uno. Y lo están haciendo sin bajar la cortina ni un minuto.
A pesar del clima de violencia, los restaurantes mantienen sus horarios intactos.
En lugar de rendirse o reducir operaciones, el sector está blindándose con tecnología y personal propio. Una respuesta práctica y contundente de quienes no están dispuestos a dejar que la delincuencia les quite el sustento ni la tranquilidad de sus comensales.
Con información de Guadalupe Flores
