Sheinbaum y Morelos: doce visitas que deberían concretarse en obras
De concretarse la gira anunciada para este jueves 27 de agosto, será la duodécima visita de Claudia Sheinbaum a Morelos desde que asumió la Presidencia de la República, el 1 de octubre de 2024.
El conteo puede reconstruirse a partir de datos oficiales: en abril de 2025, durante su tercera visita, la Presidenta calificó a Margarita González Saravia como “la mejor gobernadora en la historia del estado”; en junio de ese año, el Gobierno de Morelos identificó su gira como la quinta, y el 30 de septiembre la propia mandataria federal señaló que llegaba por séptima ocasión. Posteriormente estuvo en Cuernavaca el 30 de noviembre de 2025, regresó el 8 de enero, el 10 y 11 de abril y el 24 y 25 de julio de 2026. La nueva gira elevaría la cifra a doce.
La frecuencia no parece circunstancial. Revela la cercanía política y el afecto que Sheinbaum ha manifestado públicamente por González Saravia, además de una relación institucional mucho más estrecha que la existente durante la administración anterior. Sin embargo, doce visitas presidenciales deben evaluarse no solamente por las fotografías, los discursos o las expresiones de cariño, sino por su traducción en inversión pública, obras terminadas y mejores servicios para los morelenses.
Entre los principales componentes de la infraestructura federal anunciada o puesta en marcha se encuentran la reconstrucción del Circuito Tierra y Libertad; la modernización del puente de Jojutla; el distribuidor vial de acceso a la UAEM, al norte de Cuernavaca; la modernización de la carretera Cuautla–Tlapa–Marquelia; la conservación de carreteras federales y rutas de evacuación del Popocatépetl; así como la construcción de un nuevo Centro de Convenciones. En materia hidráulica destaca la tecnificación del Distrito de Riego 016, mientras que para Cuautla y la región oriente se anunció un paquete adicional de obras por aproximadamente 240 millones de pesos.
La infraestructura social y sanitaria constituye otro eje: el Hospital General de Jiutepec, el nuevo Hospital General de Zona del IMSS en Yecapixtla, la rehabilitación del Hospital Carlos Calero, la ampliación del Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE en Emiliano Zapata y la construcción de 19 Centros de Educación y Cuidado Infantil. A ello se agregan la meta de decenas de miles de viviendas de Infonavit, Conavi y Fovissste; nuevas preparatorias para Cuautla y Yautepec; un campus de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y los Centros LIBRE para la atención integral de las mujeres.
La cercanía entre ambas mandatarias representa una ventaja política extraordinaria para Morelos, pero también eleva las expectativas.
El verdadero respaldo presidencial no se medirá por el número de visitas, sino por cuántos hospitales funcionan plenamente, cuántas carreteras quedan terminadas, cuántas comunidades reciben agua, cuántos estudiantes encuentran un lugar en las aulas y cuántas familias obtienen una vivienda. ¿Mucha alharaca y pocas nueces?
El afecto político importa; su materialización en infraestructura duradera importa mucho más.
