¡Tlaltizapán sangra bajo la indolencia de Nancy Gómez! El municipio, a merced de la delincuencia
En una noche de horror que quedará marcada en la memoria de Morelos, cinco vidas inocentes fueron segadas a balazos en Tlaltizapán, un municipio que se desangra bajo el yugo de la violencia desatada.
Tres hermanos —Mónica, Javier y Montserrat Quezada Alejo— junto a dos policías viales, cayeron víctimas de la barbarie en un ataque que expone la podredumbre de la seguridad en la región.
Mientras las familias destrozadas lloran a sus seres queridos, exigiendo justicia con el corazón hecho pedazos, la alcaldesa Nancy Gómez brilla por su ausencia. Ni un mensaje, ni una declaración, ni una sola muestra de empatía o liderazgo. Silencio cómplice ante la masacre.
EL FANTASMA DEL OPERATIVO ENJAMBRE TAMBIÉN RECORRE TLALTIZAPÁN
¿Dónde está la presidenta municipal? ¿Escondida en su oficina mientras Tlaltizapán se convierte en un campo de exterminio?
Esta tragedia no es un hecho aislado. Es el resultado directo de una gestión rebasada, incapaz y negligente. Los cuerpos de seguridad municipal fueron superados con facilidad, demostrando que bajo el mando de Gómez, la protección a los ciudadanos es una promesa vacía. Los tlaltizapanenses pagan con sangre la ineficiencia de una administración que prioriza otras agendas antes que la vida de su gente.
Familiares y amigos de las víctimas claman por respuestas. Dos sujetos ya fueron detenidos, pero eso no borra la realidad: el municipio está fuera de control. La inseguridad galopante ha convertido a Tlaltizapán en sinónimo de miedo y muerte.
Nancy Gómez tiene una deuda enorme con los habitantes. Su silencio no solo es cobardía, es una afrenta a las víctimas. Tlaltizapán merece una autoridad que enfrente la crisis de frente, no una que se oculte cuando más se necesita. La sangre de Mónica, Javier, Montserrat y los dos agentes viales clama justicia. Y ese clamor debe llegar hasta las últimas consecuencias. ¡Basta de indolencia!
El pueblo de Tlaltizapán no aguanta más promesas rotas ni excusas baratas.

