Tras semanas de tensión y múltiples mesas de diálogo, la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), encabezada por la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, y el movimiento Resistencia Estudiantil firmaron en la madrugada de este domingo 26 de abril de 2026 un convenio marco para dar respuesta al pliego petitorio estudiantil.
Este acuerdo representa un primer avance importante en un conflicto que inició el 2 de marzo de 2026, luego de los feminicidios de estudiantes universitarias. El movimiento derivó en la toma del Campus Chamilpa (sede principal en Cuernavaca), un paro académico indefinido y demandas de mayor seguridad, no represalias, reconocimiento del movimiento y atención a peticiones académicas y de infraestructura.
Puntos principales del convenio:Lunes 27 de abril: Se permitirá el ingreso controlado al Campus Chamilpa para realizar recorridos de inspección en dos horarios. Participarán estudiantes de la Resistencia, personal de la Rectoría y elementos de seguridad (“Venados”). El objetivo es diagnosticar daños, identificar riesgos, resguardar documentación y equipos, y evaluar el estado general de las instalaciones.
Martes 28 y miércoles 29 de abril: Se realizarán mesas de trabajo temáticas y dará inicio el reacondicionamiento de los espacios universitarios.
Jueves 30 de abril: Reinicio de clases en modalidad virtual para todo el alumnado, con lo que se levanta formalmente el paro académico.
A pesar de estos avances, la Resistencia Estudiantil mantiene la toma de las instalaciones hasta verificar avances concretos en el cumplimiento del pliego petitorio. No habrá entrega total inmediata del campus; el regreso presencial quedará condicionado a las garantías de seguridad y a los resultados de las revisiones conjuntas.
El convenio incluye compromisos de la Rectoría en materia de no represalias, seguimiento quincenal de los acuerdos mediante una comisión mixta y atención prioritaria a las demandas de seguridad universitaria. Ambas partes coincidieron en la importancia de proteger el semestre y evitar mayores afectaciones a la comunidad estudiantil, docente y administrativa.
La firma del documento marca un respiro en el conflicto, aunque el diálogo continúa abierto y la normalidad plena en la UAEM dependerá del cumplimiento efectivo de los puntos pactados.