76 AÑOS DESPUÉS, LA CARRERA PANAMERICANA ENTRARÁ POR PRIMERA VEZ A MORELOS
La legendaria Carrera Panamericana incorporará por primera vez a Morelos dentro de su ruta oficial y lo hará teniendo como escenario a Tepoztlán, uno de los principales destinos turísticos de la entidad. La edición 39 de la competencia se desarrollará del 16 al 22 de octubre y reunirá a 80 automóviles y 160 participantes de más de 12 nacionalidades en un recorrido aproximado de tres mil 500 kilómetros por diferentes regiones del país.
La incorporación de Morelos representa un nuevo acierto en la estrategia encabezada por el secretario de Turismo estatal, Daniel Altafi Valladares, quien ha buscado colocar a la entidad dentro de eventos nacionales e internacionales capaces de generar visitantes, derrama económica y, especialmente, exposición para los destinos morelenses. En esta ocasión, el paso de la Panamericana permitirá proyectar la imagen de Tepoztlán ante competidores, equipos, aficionados y medios especializados que siguen una de las pruebas automovilísticas con mayor tradición en México.
La llegada tiene además un enorme significado histórico. La Carrera Panamericana nació en 1950, ligada a la conclusión de la Carretera Panamericana en territorio mexicano, y rápidamente se convirtió en una de las competencias automovilísticas más espectaculares y peligrosas del mundo. Durante su primera época, celebrada entre 1950 y 1954, participaron pilotos y fabricantes de enorme prestigio internacional; entre sus ganadores figuró el argentino Juan Manuel Fangio, campeón de la edición de 1953.
Aquella primera Panamericana recorrió miles de kilómetros de territorio nacional, pero Morelos no formó parte de su itinerario oficial. La competencia fue suspendida después de la edición de 1954 y permaneció fuera de las carreteras durante más de tres décadas, hasta que fue recuperada en 1988 bajo un concepto distinto, orientado principalmente hacia automóviles históricos y clásicos. Desde entonces se ha convertido nuevamente en un escaparate deportivo y turístico que recorre diferentes entidades del país.
Sin embargo, Morelos posee su propia historia dentro de las grandes competencias automovilísticas de carretera. Durante los años sesenta, sus caminos sí fueron escenario de otra prueba que permanece en la memoria de generaciones de aficionados y que, por sus características, llegó incluso a confundirse popularmente con la Panamericana: la Carrera de Costa a Costa, disputada en 1963 y 1964.
Aquella competencia comunicaba Veracruz con Acapulco y atravesaba Veracruz, Puebla, Morelos y Guerrero. Su recorrido convirtió a las carreteras morelenses en escenario del automovilismo nacional cuando este tipo de competencias despertaba enorme expectación. Esa tradición sería retomada años después por el Rally del Golfo al Pacífico, cuya ruta Veracruz-Cuernavaca-Acapulco ha mantenido vivo el vínculo de Morelos con las pruebas de carretera.
Por ello, la afirmación de que la Carrera Panamericana llegará por primera vez a Morelos es históricamente compatible con los antecedentes conocidos: será la primera incursión de la Panamericana propiamente dicha, pero no la primera ocasión en que una gran carrera de carretera atraviese territorio morelense. Esa distinción permite dimensionar todavía más el acontecimiento que tendrá lugar en octubre.
La edición 2026 contempla el paso por 172 municipios y 10 Pueblos Mágicos. En Morelos, los vehículos llegarán al primer cuadro de Tepoztlán, donde habitantes y visitantes podrán observar gratuitamente el contingente. La organización calcula más de cinco mil horas de trabajo para desarrollar la competencia y la participación coordinada de más de 30 dependencias de distintos órdenes de gobierno.
Karen León Grossmann, directora general de la Carrera Panamericana, confirmó durante la presentación que será efectivamente la primera ocasión en que la competencia tenga paso por Morelos. Por su parte, Eduardo León Camargo, presidente honorario de la carrera, recordó la evolución que ha experimentado la prueba desde su recuperación en 1988 y el arraigo que ha conseguido entre aficionados y familias que esperan año con año el paso de los automóviles.
Para Daniel Altafi Valladares, llevar la Panamericana a territorio morelense forma parte de una estrategia más amplia: utilizar acontecimientos deportivos de gran visibilidad como escaparate para la cultura, gastronomía, patrimonio y oferta turística del estado. La cercanía con la Ciudad de México representa, además, una ventaja que la Secretaría de Turismo pretende aprovechar para convertir visitantes de acontecimientos específicos en turistas que posteriormente regresen a conocer otros puntos de la entidad.
Así, octubre marcará una pequeña pero significativa página en la historia deportiva de Morelos. Más de siete décadas después del nacimiento de aquella carrera que convirtió las carreteras mexicanas en pistas de velocidad conocidas internacionalmente, la Carrera Panamericana finalmente entrará a territorio morelense. Y lo hará por Tepoztlán, ofreciendo al estado no solamente el espectáculo de sus motores, sino una plataforma de promoción que la administración turística encabezada por Altafi Valladares ha sabido incorporar a la agenda de Morelos.
