TETELCINGO PONE EL MAPA SOBRE LA MESA: ENTREGA POLÍGONO PARA SEPARARSE DE CUAUTLA
CUAUTLA, Mor.— El proceso para convertir a Tetelcingo en el municipio número 37 de Morelos entró este jueves en una de sus etapas más delicadas: representantes de la comunidad indígena presentaron ante autoridades estatales y municipales su propuesta de delimitación territorial, es decir, el polígono con el que pretenden establecer qué territorio dejaría de pertenecer administrativamente a Cuautla para integrar el nuevo municipio.
La reunión de este 10 de septiembre fue convocada precisamente para abordar los límites territoriales entre Cuautla y Tetelcingo. El tema no es menor: la definición del mapa determinará no solamente la extensión del eventual municipio indígena, sino también población, colonias, unidades habitacionales, infraestructura, servicios públicos, ingresos, participaciones y obligaciones financieras que deberán distribuirse entre las dos demarcaciones.
La propuesta impulsada por Tetelcingo considera un territorio considerablemente mayor al núcleo tradicional de la comunidad. El proyecto comprende el poblado de Tetelcingo, alrededor de una docena de colonias y decenas de unidades habitacionales, con una población que podría superar los 60 mil habitantes. Precisamente ahí se encuentra uno de los principales puntos de controversia: no todos los habitantes asentados dentro del polígono propuesto se identifican como integrantes de la comunidad indígena ni necesariamente respaldan su incorporación al nuevo municipio.
La resistencia tampoco es nueva. Desde procesos anteriores de municipalización se han registrado inconformidades de habitantes de colonias comprendidas dentro de la circunscripción planteada para Tetelcingo. El asunto incluso ha generado litigios y consultas relacionadas con la necesidad de garantizar los derechos de quienes viven en las zonas involucradas.
Tetelcingo ha defendido históricamente su reconocimiento como comunidad indígena con identidad, autoridades y formas propias de organización, y no simplemente como una colonia más de Cuautla. Sin embargo, el crecimiento urbano de las últimas décadas transformó profundamente esa zona: alrededor del núcleo tradicional surgieron fraccionamientos, unidades habitacionales y asentamientos cuya población no comparte necesariamente la identidad indígena ni los sistemas comunitarios de organización.
La municipalización tiene una larga historia. En 2017, el Congreso de Morelos expidió el decreto para crear el municipio indígena de Tetelcingo, pero el Ayuntamiento de Cuautla promovió una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Aquella disputa impidió que la separación se consolidara en los términos originalmente planteados y abrió una batalla jurídica que se prolongó durante años.
Durante 2026 el proceso volvió a tomar fuerza. El Gobierno de Margarita González Saravia ha manifestado su disposición de acompañar jurídica, técnica y financieramente la conformación del nuevo municipio, mientras representantes de Tetelcingo y autoridades de Cuautla comenzaron mesas de trabajo para revisar precisamente uno de los asuntos que había resultado más conflictivo: hasta dónde llegaría territorialmente el municipio indígena.
Pero la entrega realizada este jueves no significa que el mapa haya quedado aprobado. Se trata de la propuesta territorial presentada por Tetelcingo, que deberá ser analizada técnicamente y confrontada con información oficial, además de resolver la situación de las colonias y unidades habitacionales cuyos residentes rechazan dejar de pertenecer a Cuautla.
La discusión que viene podría ser la más complicada de todo el proceso. El reconocimiento del derecho histórico de Tetelcingo a constituirse como municipio indígena tendrá que conciliarse con los derechos de miles de habitantes que viven dentro del territorio pretendido y que no necesariamente desean formar parte de la nueva demarcación.
Después de años de litigios, consultas y negociaciones, Tetelcingo colocó finalmente el mapa sobre la mesa. Ahora comienza la parte verdaderamente difícil: determinar dónde terminará Cuautla, dónde comenzará el nuevo municipio indígena y, particularmente, qué ocurrirá con las colonias que han quedado en medio de ambas posiciones.
