TRAGEDIA DE MICHELLE ITZAYANA: UN DOLOR QUE NO DEBERÍA REPETIRSE EN MORELOS

CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Jueves 4 de junio de 2026
La Fiscalía General del Estado de Morelos confirmó este miércoles que el cuerpo encontrado el martes 2 de junio en las inmediaciones de la Reserva Ecológica del Texcal, entre Tepoztlán y Yautepec, corresponde a Michelle Itzayana Fuentes Calderón, la adolescente de 15 años alumna del Sistema Universitario de Educación Mixta (SEUM) de la UAEM.
Desaparecida desde el 24 de mayo en Yautepec, cuando salió de su casa en busca de material para una tarea escolar, su identificación se logró mediante estudios genéticos, periciales y el reconocimiento de prendas por parte de sus familiares. Tras nueve días de intensa búsqueda interinstitucional, con apoyo de fuerzas federales y estatales, la noticia cayó como un golpe en la comunidad universitaria y en todo el estado.
Este caso no es aislado. Michelle se convierte en la tercera estudiante de la UAEM reportada como desaparecida y localizada sin vida en los últimos meses, después de Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo. Familias enteras viven el mismo calvario: la angustia de la ausencia, los operativos desesperados y, finalmente, el luto.
La Fiscalía Especializada en Feminicidio ya investiga las causas del deceso, pero la sociedad morelense exige respuestas claras y contundentes. ¿Cómo es posible que una joven salga por algo tan cotidiano y no regrese? La pregunta resuena en Yautepec, en Cuernavaca y en cada municipio donde las madres ya no dejan salir solas a sus hijas.
Este miércoles, además, la Fiscalía General del Estado emitió un número importante de fichas de búsqueda de personas desaparecidas, lo cual revela que algo muy grave está sucediendo en Morelos. Mientras se confirmaba la identidad del cuerpo de Michelle Itzayana, nuevas alertas se sumaban a la ya saturada lista de casos abiertos, evidenciando no solo la magnitud de la crisis de desapariciones, sino también la urgencia de una respuesta institucional más efectiva y coordinada.
Familias enteras abarrotaron las instalaciones de la Fiscalía exigiendo información y avances, en un día que dejó en claro que la violencia no da tregua y que el dolor colectivo sigue creciendo. Este incremento en fichas activas es un llamado de atención contundente: Morelos enfrenta una emergencia que no puede seguir siendo atendida con comunicados aislados ni operativos reactivos.
Morelos no puede ni debe normalizar estas tragedias. Es urgente fortalecer las búsquedas inmediatas, mejorar la coordinación entre autoridades y universidades, y atacar de raíz la violencia que se ensaña especialmente con las mujeres jóvenes. A la familia de Michelle Itzayana, nuestro más sentido pésame. A las autoridades, la exigencia de justicia pronta y expedita. No más nombres en fichas de búsqueda que terminan en comunicados de luto. Es hora de romper este ciclo.
