FERIAS DE PAZ: EL DIFÍCIL EQUILIBRIO ENTRE PERCEPCIÓN Y REALIDAD EN LA SEGURIDAD DE MORELOS
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Jueves 2 de julio de 2026
En un contexto donde las redes sociales amplifican diariamente reportes de balaceras, robos y una sensación de inseguridad que muchos describen como “desatada”, el gobierno de Morelos busca contrarrestar esta percepción con acciones concretas de coordinación federal y estatal.
Este miércoles, la gobernadora Margarita González Saravia y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, encabezaron en Cuernavaca la Feria de Paz “Atención a las Causas”, un espacio que acerca servicios gratuitos, programas sociales y trámites a la población con el objetivo central de reconstruir el tejido social dañado por tantos años de violencia. Este tipo de iniciativas representan una apuesta por la prevención y la cercanía con la ciudadanía, más allá de las cifras frías de incidencia delictiva.
La presencia de Rosa Icela Rodríguez en la Feria subrayó el respaldo federal a la estrategia morelense. Durante el evento se destacaron avances como la reducción cercana al 50 por ciento en homicidios dolosos en la entidad, según datos compartidos, pese a incidentes recientes que mantienen alerta a la población. La funcionaria enfatizó que la paz se construye atendiendo las causas estructurales —pobreza, falta de oportunidades y descomposición social— mediante coordinación interinstitucional.
En paralelo, el gobierno estatal ha reportado otros gestos como el donativo de un millón de pesos a la Cruz Roja para fortalecer emergencias y la atención oportuna a protestas sociales, como la resuelta con la Coordinadora Social Morelense.
Sin embargo, la brecha entre estas acciones institucionales y la percepción ciudadana sigue siendo amplia. Usuarios en redes denuncian robos a casa-habitación, extorsiones y una delincuencia que parece no ceder en colonias y municipios del interior.
Casos de alto perfil, como medidas de protección por violencia familiar, también circulan y alimentan el debate sobre la efectividad real de las políticas de seguridad. Mientras las Ferias de Paz buscan reconstruir confianza y comunidad, muchos morelenses exigen resultados más visibles en el corto plazo, donde el diálogo social no sustituya la presencia policial efectiva y la justicia pronta.
El enfoque de “atención a las causas” que promueven tanto la gobernadora como la secretaria de Gobernación apunta a una visión de largo aliento: reconstruir el tejido social implica no solo eventos masivos, sino seguimiento permanente en educación, empleo juvenil y fortalecimiento de instituciones locales. En Morelos, donde la geografía y la cercanía con otras entidades complican el panorama, esta coordinación federal-estatal resulta fundamental. No obstante, su éxito dependerá de que estas ferias no queden como acciones aisladas, sino como parte de una estrategia integral que genere tranquilidad tangible en las calles.
Al final, la seguridad en Morelos se juega en dos frentes: el de las cifras y el de la confianza ciudadana. Las Ferias de Paz son un paso visible hacia la reconstrucción social, pero requieren ser acompañadas de resultados consistentes que reduzcan la brecha entre el discurso institucional y la vivencia diaria de las familias. Solo así se podrá pasar de la percepción de inseguridad “desatada” a una realidad de paz duradera en la entidad.
