EL MUERTO Y EL ARRIMADO A LOS TRES DÍAS APESTAN
LA CRÓNICA DE MORELOS
Viernes 14 de agosto de 2026
E D I T O R I A L
Las cancelaciones de visas por parte del gobierno de Estados Unidos responden a criterios soberanos de seguridad nacional, política exterior y cumplimiento de la ley migratoria.
El Departamento de Estado puede revocar permisos de entrada por antecedentes penales, vínculos sospechosos con el crimen organizado, fraude, amenazas a intereses estadounidenses o decisiones discrecionales de política exterior, sin necesidad de una condena formal ni de ofrecer explicaciones públicas detalladas.
ajo la administración de Donald Trump, esta herramienta se ha aplicado de manera intensa contra decenas de políticos mexicanos, en particular figuras de Morena, en un contexto de acusaciones por narcotráfico, corrupción y presunta colaboración con grupos criminales. No se trata de un capricho arbitrario, sino del ejercicio del derecho de un país a decidir quién entra a su territorio, especialmente cuando existen indicios de que el titular de la visa podría representar un riesgo o cuando la relación bilateral se ha tensado por temas de seguridad.
Ante la cancelación de su propia visa, Andy López Beltrán respondió con una carta pública dirigida a Trump en la que califica la medida de “politiquera y propagandística, al estilo hitleriano”, acusa a Marco Rubio y Christopher Landau de actuar como “jefes de pandillas” y asegura que no existe prueba alguna de actos inmorales o delictivos en su contra.
El tono grandilocuente, las comparaciones históricas exageradas y el reclamo de explicaciones personales al presidente estadounidense configuran un berrinche descomunal que revela más vulnerabilidad que dignidad. En lugar de un silencio sobrio o una defensa jurídica discreta, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador optó por el espectáculo de la victimización, dejando en evidencia una reacción emocional desproporcionada que poco ayuda a su imagen pública.
Este espectáculo deja muy mal parado a López Beltrán frente a la militancia de la verdadera izquierda de Morena, esa que todavía sostiene principios de austeridad, honestidad y lucha contra los privilegios. Mientras el movimiento se presenta como antineoliberal y popular, el hijo del fundador exhibe un apego a los beneficios del poder y reacciona con indignación cuando uno de ellos —el acceso a Estados Unidos— le es retirado.
La distancia entre el discurso de transformación y la práctica de quien creció en el entorno del poder se hace patente, y el olor a privilegio apesta entre quienes realmente creen en la horizontalidad y el rechazo a las élites.
No resulta casual, por tanto, que desde el partido se hable de regalarle una diputación federal por Tabasco en 2027: el cargo traería consigo inmunidad y fuero, el mismo escudo que ha protegido a figuras como Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos y hoy diputado, acusado por su media hermana de violación en grado de tentativa en hechos ocurridos en la residencia oficial. Ese caso no ha avanzado de manera decisiva, en buena medida por las decisiones de la Fiscalía de Morelos encabezada por Fernando Blumenkron Escobar y por el respaldo legislativo que le ha impedido perder el fuero.
Convertir la diputación en un refugio legal para el hijo de AMLO no sería más que la confirmación de que, detrás de la retórica de izquierda, se privilegia la protección de los propios por encima de la rendición de cuentas. En concreto: El muerto y el arrimado, a los tres días apestan. Andy López Beltrán ya apesta.
