TEMPORADA DE CHILES EN NOGADA: DOS SECRETARIOS QUE LE PONEN SABOR AL TRABAJO
CINTARAZOS
Por Guillermo Cinta Flores
Viernes 14 de agosto de 2026
Hay funcionarios que aparecen solo cuando hay listón que cortar y foto que subir. Y hay otros que, sin tanto ruido, están haciendo que las cosas ocurran. En el Ayuntamiento de Cuernavaca, dos nombres destacan por resultados concretos: Marcos Manuel Suárez Gerard, secretario de Turismo y Desarrollo Económico, y Demetrio Chavira de la Torre, secretario de Obras Públicas. El primero, por convertir la gastronomía en estrategia de ciudad. El segundo, por empujar la infraestructura aunque a veces le toque lidiar con avatares. Ambos, sin duda, de los más chambeadores de la administración.
El arranque de la temporada de Chiles en Nogada 2026 lo demuestra con claridad. En el Museo de la Ciudad de Cuernavaca, CANIRAC y el gobierno municipal juntaron restauranteros, historia, cultura y, sobre todo, sabor. No fue un evento decorativo. Fue el inicio de dos meses en los que Cuernavaca se convierte en punto de encuentro para uno de los platillos más emblemáticos de México.
Suárez Gerard lo dijo sin rodeos y con la claridad que se agradece: “Queremos que le vaya bien a Cuernavaca”. Y explicó el cómo: que los restaurantes llenen mesas, que los hoteles tengan huéspedes, que los mercados se muevan y que los productores encuentren salida.
La Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico está apostando a que la gastronomía deje de ser solo tradición y se convierta en razón de visita y generadora de oportunidades. Eso se llama política pública con sentido práctico.
La presidenta de CANIRAC Cuernavaca, Karla García Olguín, lo reforzó: el año pasado fue “Morelos sabe bien”; este año el reto es más ambicioso: que “México sepa a Morelos”. Y el hermanamiento con Puebla, representado por Juan José Sánchez Martínez, le dio el peso histórico necesario.
El chile en nogada nació en 1821 como símbolo de Independencia y sigue reuniendo familias dos siglos después. Que Morelos lo celebre con orgullo y con propuestas de restaurantes como Casa de Campo, Don Fer, Tres Cumbres, Verdesalvia, Emilianos/Tikal, La Jicotera, Mesa de Origen, La Cañadita, Hotel Borda, Casa Gabilondo y Rueda, habla de un ecosistema que se está moviendo.
Mientras Suárez Gerard abre las puertas al turismo gastronómico, Demetrio Chavira de la Torre sostiene la otra parte de la ecuación: obras públicas. Porque de nada sirve invitar a la gente a comer chile en nogada si las calles, los espacios públicos y la infraestructura no acompañan. Ambos están haciendo la chamba que se nota: uno atrayendo visitantes y activando la economía local; el otro construyendo y manteniendo las condiciones para que esa visita sea agradable.
Cuernavaca tiene todo para ser mucho más que “la ciudad de la eterna primavera”. Tiene historia, tiene clima, tiene cocina y, por lo que se ve, tiene funcionarios que están dispuestos a trabajar en serio.
La temporada de chiles en nogada 2026 no es solo un calendario gastronómico. Es una declaración de intenciones: aquí se está apostando a que el sabor se traduzca en turismo, en consumo y en oportunidades reales.
Que le vaya bien a Cuernavaca, como dijo Suárez Gerard. Y que sigan chambeando así. Porque cuando los resultados hablan, los discursos sobran.
