Pensiones encienden otra vez las alarmas: trabajadores advierten al Congreso que no permitirán “madruguetes”
Trabajadores sindicalizados y jubilados del Gobierno de Morelos volvieron este martes al Congreso del estado para lanzar una advertencia: no aceptarán modificaciones al régimen de pensiones realizadas de última hora, durante sesiones extraordinarias o aprovechando periodos de receso legislativo. Encabezados por José Ramón Wong Balboa, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Poder Ejecutivo, exigieron participar directamente en cualquier discusión que pueda modificar sus prestaciones y derechos adquiridos.
La movilización ocurre a pesar de que el propio Congreso salió apenas un día antes a desmentir las versiones sobre una supuesta reforma que sería sometida a votación este 1 de septiembre. La LVI Legislatura aseguró categóricamente que el Poder Ejecutivo no ha presentado hasta ahora una iniciativa para modificar el sistema de pensiones y que tampoco existe dentro del Congreso algún proyecto en trámite susceptible de ser aprobado. Los legisladores se comprometieron además a no impulsar cambios sin escuchar previamente a trabajadores, jubilados y pensionados.
La preocupación sindical, sin embargo, no surgió de la nada. Desde junio, el Gobierno estatal reconoció públicamente que trabaja en una propuesta integral en materia de pensiones, sustentada —según su versión— en estudios técnicos y financieros para buscar viabilidad de largo plazo. También informó sobre trabajos de armonización normativa derivados de disposiciones constitucionales federales. Las organizaciones sindicales han mantenido desde entonces una posición de rechazo a cualquier modificación que pueda traducirse en pérdida de derechos; en julio miles de trabajadores marcharon por Cuernavaca y durante agosto organizaciones sindicales incluso advirtieron sobre la posibilidad de paralizar dependencias gubernamentales.
Wong Balboa insistió ahora en que los diputados deben descartar cualquier intento de aprobar modificaciones sin conocimiento de los trabajadores (de hecho ya lo hizo este mismo martes). El sindicato exige que cualquier propuesta sea conocida, discutida y analizada públicamente antes de llegar al Pleno, particularmente durante el último año de ejercicio de la actual Legislatura. El dirigente llevó la advertencia todavía más lejos al señalar que, si consideran que no son escuchados, los trabajadores no descartan ingresar al recinto legislativo para hacer valer su posición.
Detrás de la confrontación existe un problema mucho más profundo que las versiones sobre un eventual “madruguete”. Morelos arrastra desde hace años una creciente presión financiera por el pago de pensiones y jubilaciones del sector público, además de controversias relacionadas con los recursos que deben acompañar los decretos pensionarios. Incluso la Suprema Corte ha establecido criterios contra decretos mediante los cuales el Congreso obliga a otros poderes u organismos a cubrir pensiones sin transferirles previamente los recursos necesarios.
Así, mientras el Congreso sostiene que hoy no existe una reforma presentada ni algo que pueda aprobarse, y el Ejecutivo asegura que cualquier propuesta respetará los derechos adquiridos, los sindicatos mantienen levantada la guardia. La discusión de fondo tarde o temprano tendrá que producirse: cómo garantizar pensiones dignas y derechos adquiridos sin permitir que el creciente costo del sistema termine comprometiendo las finanzas públicas. Ese debate requiere números, transparencia y acuerdos; precisamente todo lo contrario a un “madruguete”.
