Un juez contra el nuevo Poder Judicial: histórica sentencia, pero casi imposible de ejecutar
Un juez federal declaró inconstitucional la reforma judicial de 2024 y concedió el primer amparo que analiza a fondo sus vicios legislativos y sus consecuencias sobre la carrera judicial. La resolución tiene indudable relevancia histórica; sin embargo, difícilmente podrá modificar una realidad consumada: cientos de jueces y magistrados, así como los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ya fueron electos mediante un proceso marcado por la tómbola y la distribución de los llamados “acordeones”.
La sentencia fue dictada por Agustín Archundia Ortiz, titular del Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Administrativa de Jalisco, dentro del amparo 491/2025. El juzgador determinó que no existió certeza sobre el quórum con que la Cámara de Diputados aprobó la reforma el 3 de septiembre de 2024. También consideró que la sustitución de la carrera judicial y los concursos de oposición por elecciones populares, cuotas políticas y mecanismos de azar vulneró la independencia y profesionalización de la justicia.
No obstante, el fallo es de primera instancia, todavía puede ser impugnado y únicamente protege a las tres personas que promovieron el amparo. Por lo tanto, resulta impreciso afirmar que el juez anuló para todo México la reforma, la tómbola o la elección judicial. A ello se suma que Morena y sus aliados modificaron posteriormente los artículos 105 y 107 constitucionales para cerrar la puerta a impugnaciones contra reformas a la propia Constitución.
La mayor contradicción aparecerá durante la revisión: los tribunales colegiados y, posiblemente, la nueva Suprema Corte deberán decidir si subsiste una sentencia que cuestiona el procedimiento del cual surgieron muchos de sus actuales integrantes. En otras palabras, los beneficiarios de la reforma podrían terminar juzgando la validez del mecanismo que los llevó al cargo.
La resolución puede convertirse en un precedente jurídico y en testimonio histórico de las irregularidades denunciadas durante la transformación del Poder Judicial. Pero su ejecución enfrenta al enorme aparato institucional ya instalado, al control político ejercido desde los otros poderes y a hechos prácticamente irreversibles. El juez puede haber demostrado que el edificio fue levantado con graves vicios; el problema es que quienes revisarán su sentencia ya viven dentro de él.

