UAEM abre la puja por el Presupuesto 2027: todos quieren más y la cobija será la misma
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) comenzó a colocarse desde ahora entre los principales demandantes de mayores recursos para 2027. En el Congreso ya se analiza la posibilidad de elevar en un punto porcentual su asignación constitucional, del 3.5 al 4 por ciento del presupuesto estatal, mientras la gobernadora Margarita González Saravia ha señalado que para el próximo ejercicio se buscará garantizar a la máxima casa de estudios recursos suficientes durante todo el año y evitar las recurrentes crisis de cierre, particularmente para cubrir salarios y aguinaldos.
La Universidad no parte de cero. Desde 2024 tiene constitucionalmente garantizado el equivalente al 3.5 por ciento del presupuesto total del Gobierno de Morelos, porcentaje que sustituyó al anterior 2.5 por ciento. Para dimensionar el crecimiento, en 2022 recibió 685.6 millones de pesos estatales; en 2023 fueron 889.5 millones y en 2024 la aportación llegó a mil 147.6 millones. Para 2025, la institución reportó recursos por alrededor de mil 300 millones de pesos, de los cuales aproximadamente una quinta parte se destinó a jubilaciones y pensiones. Para 2026, la bolsa estatal se calcula conforme a ese piso constitucional del 3.5 por ciento; la discusión para 2027 pretende llevarla al 4 por ciento, además de los recursos federales que recibe la Universidad.
Pero la UAEM no estará sola frente a la ventanilla presupuestal. Seguridad difícilmente aceptará reducciones ante la crisis de homicidios y extorsiones; Salud requerirá dinero para infraestructura, medicamentos y operación; los municipios buscarán mayores participaciones; el Poder Judicial deberá enfrentar gasto operativo y jubilaciones; el Impepac necesitará financiar el proceso electoral de 2027, y sobre todas las dependencias pesa una factura que continúa creciendo: pensiones y jubilaciones. El propio Gobierno estatal ha adelantado que el Paquete Económico 2027 mantendrá criterios de austeridad, precisamente porque las necesidades crecen mucho más rápido que la disponibilidad de recursos.
El escenario anticipa uno de los mayores jaloneos políticos de finales de año. Dar más dinero a la UAEM puede estar plenamente justificado, pero cada punto adicional deberá tener origen, y el Congreso tendrá que explicar de dónde saldrá sin desvestir seguridad, salud, obra pública u otras obligaciones. El Paquete Económico deberá llegar al Legislativo a más tardar el 15 de noviembre, y para entonces seguramente habrá una larga fila solicitando incrementos. La discusión de fondo no será solamente quién necesita más —porque prácticamente todos dirán necesitarlo—, sino quién puede demostrarlo con números, resultados y prioridades. En el Presupuesto 2027 la cobija volverá a ser corta y habrá demasiadas manos intentando jalarla.
