Blindan 19 cementerios de Cuautla por Día de Muertos
La violencia que enfrenta la región oriente de Morelos ha obligado a reforzar la vigilancia incluso en los espacios destinados al recuerdo de los difuntos. En Cuautla, las autoridades desplegaron un operativo especial de seguridad en los 19 panteones del municipio, así como en los sitios donde se desarrollarán actividades culturales con motivo del Día de Muertos.
El dispositivo, coordinado mediante el denominado Plan Cuautla, contempla la participación de corporaciones municipales, estatales y federales, que mantendrán presencia preventiva hasta el próximo 2 de noviembre, cuando concluya una de las celebraciones de mayor arraigo entre las familias mexicanas.
La movilización de las fuerzas de seguridad refleja una realidad preocupante: actividades que durante generaciones se desarrollaron en un ambiente de convivencia familiar, respeto y tranquilidad ahora requieren dispositivos especiales de vigilancia para proteger a quienes acuden a limpiar tumbas, colocar flores, encender veladoras y recordar a sus seres queridos.
El operativo también abarcará las sedes del Festival Miquixtli 2026, entre ellas el Museo de la Independencia, el balneario El Almeal y la Estación del Tren Escénico, además del tradicional Desfile de Calaveras programado para este sábado 31 de octubre. Se instalarán puntos de vigilancia y se realizarán patrullajes en accesos, estacionamientos y calles cercanas a los cementerios.
En estas tareas participan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, corporaciones estatales y Policía Municipal. La coordinación contempla recorridos de las Bases de Operaciones Interinstitucionales y grupos motorizados, con el propósito de responder ante cualquier eventualidad.
El despliegue ocurre en momentos particularmente difíciles para Cuautla, donde los recientes ataques armados, las agresiones contra unidades del transporte público y la presencia de grupos delictivos han generado preocupación entre la población. Aunque las autoridades presentan estas medidas como acciones preventivas, su magnitud también evidencia los desafíos de seguridad que enfrenta el municipio.
La paradoja resulta inevitable: mientras miles de familias acudirán a los cementerios para honrar a quienes ya partieron, policías, militares y guardias nacionales deberán vigilar que los vivos puedan hacerlo con tranquilidad. El verdadero desafío para las autoridades no será únicamente garantizar un Día de Muertos sin incidentes, sino recuperar las condiciones de seguridad que permitan a los cuautlenses disfrutar sus tradiciones sin depender permanentemente de operativos extraordinarios.
