CDHM exhibe fallas en celdas y dos muertes bajo custodia en Cuautla
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHM) exhibió deficiencias en las condiciones de seguridad, higiene, atención médica y procedimientos legales en centros de arresto y retención de la entidad. El diagnóstico correspondiente a 2025 revela que numerosas instalaciones no garantizan servicios elementales para las personas detenidas, mientras que Cuautla enfrenta un antecedente especialmente delicado: dos fallecimientos bajo custodia de las autoridades.
Durante la presentación de los resultados de la Supervisión a Centros de Arresto y Retención (SCAR) 2025, la presidenta de la CDHM, Nadxieelii Carranco Lechuga, dio a conocer los hallazgos de una revisión que comprendió los 36 municipios morelenses y dos centros de arresto de la Fiscalía General del Estado. La evaluación permitió identificar deficiencias que afectan tanto las condiciones materiales de las instalaciones como las garantías legales de quienes permanecen privados temporalmente de su libertad.
Entre los resultados destacan 27 centros con problemas de protocolos y capacitación del personal, 25 sin acreditación de fumigación y control sanitario, 23 con deficiencias relacionadas con el suministro de agua corriente o para consumo humano y 22 con fallas en la atención médica. En algunos establecimientos se detectó ausencia de personal sanitario, insumos básicos o mecanismos para identificar oportunamente emergencias de salud. A ello se suman 21 centros con sanitarios deteriorados o insuficientes y 18 con problemas de iluminación y ventilación.
Las irregularidades también alcanzan el terreno jurídico. La Comisión encontró deficiencias relacionadas con el Registro Nacional de Detenciones en 20 centros, mientras que en otros 16 identificó omisiones en la obligación de informar a las personas detenidas sobre sus derechos. Además, formuló observaciones en 22 establecimientos sobre espacios para personas de la diversidad sexual y detectó barreras de accesibilidad para personas con discapacidad en 18.
El caso de Cuautla merece particular atención. La CDHM informó que mantiene seguimiento a dos resoluciones aceptadas, todavía en vías de cumplimiento, relacionadas con fallecimientos de personas detenidas. Estos antecedentes obligan a revisar no solamente las condiciones físicas de los separos, sino también los mecanismos de vigilancia, la atención médica y la capacidad de respuesta de las autoridades responsables de proteger a quienes se encuentran bajo su custodia. El organismo no presentó a Cuautla como el municipio con la peor calificación general, pero sí destacó la gravedad de esos antecedentes.
El diagnóstico también reconoce acciones de mejora en Jiutepec, Temixco, Cuernavaca, Hueyapan y el propio Cuautla, aunque la Comisión insistió en que deben fortalecerse las medidas preventivas y cumplirse integralmente las recomendaciones pendientes. La presentación de los resultados se realizó ante representantes municipales en el Instituto de Desarrollo y Fortalecimiento Municipal del Estado de Morelos, después de que el mecanismo de supervisión fuera retomado en 2025, tras su interrupción durante 2024.
Los resultados colocan sobre la mesa una responsabilidad fundamental de los ayuntamientos y las instituciones de procuración de justicia: garantizar que una detención no se convierta en una situación de riesgo para la salud o la vida. La CDHM recordó que ninguna persona pierde sus derechos fundamentales por encontrarse arrestada y que, desde el momento en que queda bajo custodia, corresponde a la autoridad proteger su integridad física y garantizar un trato digno.
