¡Alarma en Cuernavaca: Las motocicletas, el vehículo favorito de los delincuentes, siguen desapareciendo sin freno!
Cuernavaca vive días de alta tensión por el persistente robo de motocicletas, un delito que no da tregua y que se ha convertido en el principal dolor de cabeza para sus habitantes. Durante los últimos tres días, las alertas ciudadanas no han cesado, con casos como el hurto de una Pulsar con placas 78PXT4 en la zona de Satélite el pasado domingo, y un violento asalto a balazos en Lomas de Cortés donde criminales armados intentaron despojar a un motociclista de su vehículo. Aunque la víctima resultó ilesa, el incidente refleja la audacia con la que operan los delincuentes.
Las motocicletas se han consolidado como el vehículo predilecto de los criminales en la capital morelense. Su agilidad, bajo costo y facilidad para huir por calles estrechas o entre el tráfico las convierten en la herramienta ideal para cometer otros delitos como asaltos a transeúntes, robos a negocios o incluso enfrentamientos armados.
Autoridades de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC) reconocen que este ilícito representa uno de los focos rojos más urgentes, ya que las unidades robadas alimentan directamente la cadena delictiva en la zona metropolitana.
A nivel estatal y nacional, la situación es alarmante. Cuernavaca ocupa el tercer lugar en robo de motocicletas en México durante el primer trimestre de 2026, con 156 casos reportados, lo que equivale a un promedio de dos motos robadas al día. Junto a Jiutepec, que lidera las estadísticas, la región se ha convertido en un punto negro donde las mafias aprovechan la movilidad de estos vehículos para expandir sus operaciones. A pesar de operativos y recuperaciones ocasionales, las denuncias siguen acumulándose y la percepción de inseguridad crece entre los conductores.
Ante este panorama, las recomendaciones de las autoridades y expertos son claras: refuerza la seguridad de tu moto con candados en U, discos de freno y sistemas de rastreo GPS. Evita dejarla sola en la vía pública, especialmente de noche, y reporta cualquier incidente de inmediato al 911. Mientras las estrategias de seguridad se fortalecen, los cuernavacenses exigen resultados concretos para frenar esta ola que pone en jaque la tranquilidad diaria.
