¿En serio se acabó el desorden? Ayuntamiento de Cuernavaca pondrá límites al comercio ambulante en el Centro Histórico
El Ayuntamiento de Cuernavaca pondrá en marcha un nuevo esquema de regulación del comercio ambulante en el Centro Histórico, mediante un acuerdo que ya fue firmado con representantes de los vendedores informales. Las disposiciones buscan recuperar el orden en los espacios públicos, limitar la expansión de los puestos y establecer condiciones más estrictas para quienes realizan actividades comerciales en la vía pública.
El secretario del Ayuntamiento, Óscar Cano Mondragón, informó que las nuevas reglas comenzarán a aplicarse después de las celebraciones del Día de Muertos, con la finalidad de no perjudicar las ventas durante esta temporada de importante actividad económica para cientos de comerciantes.
El reordenamiento se realizará gradualmente. Comenzará en la zona central de la ciudad, continuará en las inmediaciones del kiosco del Zócalo y posteriormente se extenderá a otras calles, donde las autoridades municipales buscarán hacer cumplir los compromisos establecidos con las organizaciones de vendedores.
Entre las principales restricciones destaca la obligación de respetar horarios específicos de venta y retirar las unidades comerciales una vez concluida la jornada. Los puestos o estructuras que permanezcan indebidamente en la vía pública podrán ser retirados por las autoridades, conforme a las nuevas disposiciones.
Asimismo, quedará prohibido ampliar arbitrariamente las dimensiones de los puestos o utilizar espacios adicionales para colocar cajas, mercancías, diablitos y otros objetos que excedan las superficies autorizadas. Cada comerciante deberá ajustarse estrictamente al espacio asignado y almacenar sus materiales adicionales por cuenta propia.
El acuerdo representa un nuevo intento de la administración municipal por poner límites a la ocupación comercial de las calles del primer cuadro de Cuernavaca. Sin embargo, la verdadera prueba será su cumplimiento, particularmente en una zona donde el ambulantaje, la movilidad peatonal y los intereses de distintas organizaciones comerciales han mantenido durante años una relación conflictiva. Ahora corresponderá al Ayuntamiento demostrar que lo firmado no quedará solamente en el papel.
