Esto se sabe sobre la masacre de hoy en un bar de Anenecuilco, municipio de Ciudad Ayala, con saldo de ocho personas asesinadas
Durante la madrugada de este sábado 18 de abril, alrededor de las 5:00 horas, un comando armado irrumpió en el bar “El Rincón de la Banda”, ubicado sobre el bulevar Anenecuilco (también conocido como bulevar Emiliano Zapata), en el poblado de Anenecuilco, municipio de Ayala, Morelos. Los agresores abrieron fuego de manera indiscriminada contra las personas que se encontraban en el interior, dejando un saldo de ocho muertos: siete hombres y una mujer. Los cuerpos quedaron en el lugar de los hechos.
Según reportes preliminares y testimonios de testigos recogidos en redes sociales y medios locales, los atacantes llegaron en motocicletas, ingresaron al establecimiento sin mediar palabra y dispararon contra los presentes. Un sobreviviente relató que incluso dispararon contra personas que ya estaban tendidas en el piso. El bar, que operaba de manera irregular según las autoridades estatales, aparentemente inauguraba sus actividades ese mismo día o era de reciente apertura. Se ubica cerca de una gasolinera, en una zona limítrofe entre Cuautla y Ayala.
La Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE), a través de la Fiscalía Regional Oriente, acordonó la zona de inmediato. Peritos de la Coordinación General de Servicios Periciales procesaron la escena, recolectaron evidencia balística y trasladaron los cuerpos. La Agencia de Investigación Criminal (AIC) inició las indagatorias para esclarecer la mecánica del ataque y ubicar a los responsables. Hasta el momento, no se han revelado las identidades de las víctimas ni hay detenidos. La FGE afirmó que “agotará todas las líneas de investigación para deslindar responsabilidades” y reafirmó su compromiso de “no dejar el caso en la impunidad”.
¿Por qué tanta violencia en la región oriente de Morelos?
La masacre de “El Rincón de la Banda” no es un hecho aislado. La zona oriente de Morelos —que incluye municipios como Ayala, Cuautla, Jantetelco y otros— vive una crisis de violencia sostenida desde hace más de cinco años, marcada por ejecuciones, masacres y ataques a bares, domicilios y vías públicas. Anenecuilco, cuna de Emiliano Zapata, se ha convertido en uno de los puntos más calientes de esta ola delictiva.
El Gobierno federal, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), ha reconocido explícitamente que el repunte de homicidios dolosos en Morelos se debe a la rivalidad entre grupos delictivos. En marzo de 2026, el estado se ubicó entre las siete entidades que concentraron el 50.2 por ciento de los homicidios a nivel nacional. De febrero a marzo, los homicidios pasaron de 82 a 102, un incremento atribuido directamente a disputas por el control territorial.
Entre los delitos que alimentan esta violencia destacan el narcomenudeo, la extorsión (incluida a productores agrícolas como cañeros, viveros y citricultores), el cobro de piso, secuestros y despojo de terrenos. La Fiscalía y reportes locales han documentado en los últimos años múltiples incidentes en Anenecuilco y Ayala: desde masacres en domicilios hasta ataques a policías y ejecuciones en plena calle. A pesar de despliegues de seguridad, como el reciente arribo de fuerzas especiales del Ejército (“Los Murciélagos”), la región sigue siendo disputada por células del crimen organizado, lo que genera enfrentamientos constantes.
Las autoridades investigan si el ataque de esta madrugada está vinculado a estas rivalidades o a alguna disputa local relacionada con el propio bar (que ya era señalado por operar irregularmente).
Mientras tanto, la zona oriente de Morelos continúa bajo alerta: la impunidad y la disputa por plazas delictivas mantienen a la población en vilo. Las investigaciones siguen abiertas. Cualquier actualización sobre detenidos, identidades o móviles será informada oportunamente.
