IMPULSA ANDREA GORDILLO INICIATIVA PARA REGULAR LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA EN MORELOS
* La propuesta busca reconocer el ruido excesivo como un problema de salud pública y establecer zonas acústicas con límites y sanciones claras
Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las y los ciudadanos, la diputada Andrea Gordillo Vega, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, presentó una iniciativa para incorporar la contaminación acústica dentro del marco legal ambiental del estado de Morelos. Durante su intervención en tribuna, la legisladora advirtió que el ruido excesivo en zonas urbanas se ha convertido en un problema creciente que afecta no solo el bienestar cotidiano, sino también la salud física y emocional de la población. Destacó que, aunque se han impulsado políticas para combatir la contaminación del aire, agua y suelo, el ruido ha sido un factor relegado en la agenda pública.
Diversos estudios han señalado que la contaminación acústica es considerada por la Organización Mundial de la Salud como la segunda causa de enfermedad de origen ambiental, solo por debajo de la contaminación del aire . Asimismo, la exposición constante a niveles superiores a los 65 decibeles, principalmente derivados del tráfico vehicular, puede provocar afectaciones como pérdida auditiva, trastornos del sueño, estrés, enfermedades cardiovasculares y dificultades cognitivas .
En este contexto, la iniciativa plantea establecer el concepto de “zonas acústicas”, así como definir con claridad las fuentes de ruido, los límites máximos permisibles, las atribuciones de las autoridades y las sanciones correspondientes, con el fin de regular y controlar este tipo de contaminación.
La diputada Gordillo Vega subrayó que gran parte del problema proviene del crecimiento urbano desordenado y del incremento del transporte motorizado, principal generador de ruido en las ciudades. Por ello, consideró urgente fortalecer la legislación para garantizar entornos más saludables y equilibrados.
Finalmente, destacó que esta propuesta no solo busca regular el ruido, sino también generar conciencia social sobre un problema que ha sido normalizado, pero que tiene impactos profundos en la salud pública y en la convivencia social.
“Se trata de avanzar hacia ciudades más ordenadas, humanas y sostenibles, donde el bienestar de las personas sea una prioridad”, concluyó.
